FACULTAD DE HUMANIDADES Escuela Académico Profesional de Psicología Tesis Estilos de crianza y autoestima en adolescentes del Centro Juvenil, Huancayo-2023 Ninuska Tatiana Ledesma Roque Para optar el Título Profesional de Licenciado en Psicología Huancayo, 2024 Esta obra está bajo una Licencia "Creative Commons Atribución 4.0 Internacional" . INFORME DE CONFORMIDAD DE ORIGINALIDAD DE TRABAJO DE INVESTIGACIÓN A : Decana de la Facultad de Humanidades DE : Mg. Nadia Toledo Choquehuanca Asesor de trabajo de investigación ASUNTO : Remito resultado de evaluación de originalidad de trabajo de investigación FECHA : 11 de Setiembre de 2024 Con sumo agrado me dirijo a vuestro despacho para informar que, en mi condición de asesor del trabajo de investigación: Título: ESTILOS DE CRIANZA Y AUTOESTIMA EN ADOLESCENTES DEL CENTRO JUVENIL, HUANCAYO - 2023 Autores: 1. Ninuska Tatiana Ledesma Roque – EAP. Psicología Se procedió con la carga del documento a la plataforma “Turnitin” y se realizó la verificación completa de las coincidencias resaltadas por el software dando por resultado 20% % de similitud sin encontrarse hallazgos relacionados a plagio. Se utilizaron los siguientes filtros: SI x NO SI x NO • Filtro de exclusión de bibliografía • Filtro de exclusión de grupos de palabras menores Nº de palabras excluidas (en caso de elegir “SI”): 10 • Exclusión de fuente por trabajo anterior del mismo estudiante SI x NO En consecuencia, se determina que el trabajo de investigación constituye un documento original al presentar similitud de otros autores (citas) por debajo del porcentaje establecido por la Universidad Continental. Recae toda responsabilidad del contenido del trabajo de investigación sobre el autor y asesor, en concordancia a los principios expresados en el Reglamento del Registro Nacional de Trabajos conducentes a Grados y Títulos – RENATI y en la normativa de la Universidad Continental. Atentamente, La firma del asesor obra en el archivo original (No se muestra en este documento por estar expuesto a publicación) iv DEDICATORIA Dedico este trabajo primero a Dios, porque cada paso que doy, así como cada meta que me he propuesto, me ha ayudado; me ha dado fuerzas para seguir en mi vida diaria, en lo personal y en mi formación profesional. A mi madre Ingrid, por ayudarme siempre y apoyarme en cada decisión que he tomado, gracias a ella soy ahora profesional, por estar conmigo siempre y no dejarme nunca por ser mi motor y motivo; a mi abuela Lucila que siempre me inculcó luchar y ser una mujer fuerte con cada historia que me ha contado en cada momento que me he encontrado con ella, y sé que está muy orgullosa de mi en el cielo. v AGRADECIMIENTO Primero, agradezco a Dios por haberme protegido y guiado por el buen camino hasta ahora; también agradezco al centro juvenil por el apoyo que me ha brindado, así como también por el espacio que me ha brindado para desarrollar mis actividades, así también agradezco a mi asesora por el apoyo y por la dedicación que me ha brindado. vi RESUMEN El propósito central de esta investigación fue identificar la vinculación entre los estilos de crianza y el nivel de autoestima en adolescentes dentro de un centro juvenil en Huancayo, durante el año 2023. Este objetivo marcó el curso general del análisis. En cuanto al enfoque metodológico, se empleó un método cuantitativo, de carácter correlacional y no experimental. Este diseño permitió estudiar la relación sin alterar las variables directamente. Además, la muestra estuvo conformada por 55 adolescentes internos del centro juvenil, seleccionados mediante un muestreo probabilístico. Para la obtención de la información, se usaron cuestionarios basados en el PCRI de Baumrind y el Inventario de Autoestima de Coopersmith. La fiabilidad de estos instrumentos fue verificada mediante el coeficiente alfa de Cronbach. Los resultados, a través del coeficiente de correlación de Spearman (rho = 0.401), mostraron una relación positiva significativa entre los modelos de crianza y el autoconcepto en adolescentes del centro, con una significancia menor al 5%. Entre los hallazgos más relevantes, se aceptó la hipótesis alternativa, la cual demostró una correlación entre los estilos parentales y la autoestima en jóvenes del centro juvenil de Huancayo. Palabras clave: estilos de crianza, autoestima, adolescentes, centro juvenil. vii ABSTRACT The central purpose of this research was to identify the link between parenting styles and the level of self-esteem in adolescents within a juvenile center in Huancayo, during the year 2023. This objective marked the general course of the analysis. Regarding the methodological approach, a quantitative, correlational and non-experimental method was used. This design allowed studying the relationship without altering the variables directly. In addition, the sample consisted of 55 adolescents in the juvenile center, selected through probabilistic sampling. To obtain the information, questionnaires based on Baumrind's PCRI and the Coopersmith Self-Esteem Inventory were used. The reliability of these instruments was verified using Cronbach's alpha coefficient. The results, through Spearman's correlation coefficient (rho = 0.401), showed a significant positive relationship between parenting models and self-concept in adolescents at the center, with a significance of less than 5%. Among the most relevant findings, the alternative hypothesis was accepted, which demonstrated a correlation between parenting styles and self-esteem in young people from the Huancayo youth center. Keywords: parenting styles, self-esteem, adolescents, youth center. viii ÍNDICE DE CONTENIDO DEDICATORIA ................................................................................................................... iv AGRADECIMIENTO ........................................................................................................... v ÍNDICE DE CONTENIDOS .............................................................................................. viii ÍNDICE DE TABLAS .......................................................................................................... xi ÍNDICE DE FIGURAS ...................................................................................................... xiii RESUMEN ........................................................................................................................... vi ABSTRACT ........................................................................................................................ vii INTRODUCCIÓN .............................................................................................................. xiv CAPÍTULO I: PLANTEAMIENTO DEL ESTUDIO ........................................................ 17 1.1 Planteamiento del Problema ................................................................................ 17 1.2 Formulación del Problema................................................................................... 22 1.2.1 Problema general ............................................................................................. 22 1.2.2 Problemas específicos...................................................................................... 23 1.3 Objetivos .............................................................................................................. 23 1.3.1 Objetivo general .............................................................................................. 23 1.3.2 Objetivos específicos ....................................................................................... 23 1.4 Justificación e importancia .................................................................................. 24 1.4.1 Justificación social ........................................................................................... 24 1.4.2 Teórica ............................................................................................................. 25 1.4.3 Metodológica ................................................................................................... 25 1.5 Importancia de la investigación ........................................................................... 26 1.6 Limitaciones de la investigación ......................................................................... 27 2 CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO ........................................................................... 28 2.1 Antecedentes de la investigación ......................................................................... 28 2.1.1 Antecedentes internacionales .......................................................................... 28 2.1.2 Antecedentes nacionales .................................................................................. 34 2.2 Bases teóricas ...................................................................................................... 39 2.2.1 Teoría de sistema familiar ............................................................................... 39 2.2.2 Teoría de estilos de crianza ............................................................................. 41 2.2.3 Dimensiones de los estilos de crianza ............................................................. 43 ix 2.2.4 Teorías sobre la autoestima ............................................................................. 50 2.2.5 Dimensiones de autoestima ............................................................................. 52 2.2.6 Teorías de conducta infractora de la ley .......................................................... 53 3 CAPÍTULO III: HIPÓTESIS Y VARIABLES ............................................................ 56 3.1 Hipótesis .............................................................................................................. 56 3.1.1 Hipótesis general ............................................................................................. 56 3.1.2 Hipótesis específicas........................................................................................ 56 3.2 Operacionalización de variables .......................................................................... 57 4 CAPÍTULO IV: METODOLOGÍA DEL ESTUDIO .................................................. 59 4.1 Métodos, tipo o alcance de la investigación ........................................................ 59 4.2 Diseño de investigación ....................................................................................... 60 4.3 Población y muestra de estudio ........................................................................... 61 4.3.1 Población ......................................................................................................... 61 4.3.2 Muestra ............................................................................................................ 61 4.4 Técnicas e instrumentos de recolección de datos ................................................ 62 4.5 Procedimiento para la recolección de datos ........................................................ 64 4.6 Técnicas de análisis de datos ............................................................................... 65 4.7 Aspectos éticos .................................................................................................... 66 5 CAPÍTULO V: RESULTADOS .................................................................................. 68 5.1 Análisis descriptivo ............................................................................................. 68 5.1.1 Estilos de crianza ............................................................................................. 70 5.1.2 Autoestima ....................................................................................................... 84 5.2 Análisis estadístico .............................................................................................. 89 5.2.1 Prueba de normalidad ...................................................................................... 90 5.2.2 Prueba de hipótesis general ............................................................................. 90 5.2.3 Prueba de hipótesis especifica 1 ...................................................................... 92 5.2.4 Prueba de hipótesis específica 2 ...................................................................... 93 5.2.5 Prueba de hipótesis específica 3 ...................................................................... 95 5.2.6 Prueba de hipótesis específico 4 ...................................................................... 97 5.2.7 Prueba de hipótesis especifica 5 ...................................................................... 99 5.2.8 Prueba de hipótesis especifica 6 .................................................................... 101 5.2.9 Prueba de hipótesis especifica 7 .................................................................... 103 5.2.10 Prueba de hipótesis especifica 8 ................................................................ 105 DISCUSIÓN ...................................................................................................................... 108 CONCLUSIONES ............................................................................................................. 115 x RECOMENDACIONES ................................................................................................... 119 REFERENCIAS ................................................................................................................ 122 ANEXOS ........................................................................................................................... 125 Anexo A. MATRIZ DE CONSISTENCIA ................................................................... 126 Anexo B. MATRIZ DE OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLES ...................... 128 Anexo C. INSTRUMENTOS PSICOLÓGICOS ........................................................... 130 Anexo D. DECLARACIÓN DE CONSENTIMIENTO INFORMADO ...................... 135 Anexo E. AUTORIZACIÓN ......................................................................................... 136 Anexo F. PRUEBAS DE NORMALIDAD ................................................................... 137 Anexo G. Ficha técnica de los instrumentos .................................................................. 138 xi ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1. Operacionalización de variables......................................................................................... 57 Tabla 2 Edad .................................................................................................................................... 68 Tabla 3 Tipo de delito ...................................................................................................................... 69 Tabla 4 Estilos de crianza permisivo ............................................................................................... 70 Tabla 5 Estilos de crianza autoritario .............................................................................................. 71 Tabla 6 Estilos de crianza negligente .............................................................................................. 72 Tabla 7 Estilos de crianza democrático ........................................................................................... 73 Tabla 8 Apoyo parental .................................................................................................................... 74 Tabla 9 Satisfacción con la crianza ................................................................................................. 75 Tabla 10 Compromiso ...................................................................................................................... 76 Tabla 11 Comunicación ................................................................................................................... 77 Tabla 12 Disciplina .......................................................................................................................... 78 Tabla 13 Autonomía ......................................................................................................................... 79 Tabla 14 Distribución de rol ............................................................................................................ 80 Tabla 15 Deseabilidad social ........................................................................................................... 81 Tabla 16 Estilos de crianza .............................................................................................................. 82 Tabla 17 Autoestima asociado a sí mismo ....................................................................................... 84 Tabla 18 Autoestima asociado a lo social-pares.............................................................................. 85 Tabla 19 Autoestima asociado al hogar-padres............................................................................... 86 Tabla 20 Autoestima asociado a la escuela ..................................................................................... 87 Tabla 21 Autoestima ......................................................................................................................... 88 Tabla 22 Pruebas de normalidad estilos de crianza y autoestima ................................................... 90 Tabla 23 Pruebas de hipótesis Estilos de crianza y Autoestima ...................................................... 91 Tabla 24 Pruebas de hipótesis apoyo parental y autoestima ........................................................... 92 Tabla 25 Pruebas de hipótesis Satisfacción de crianza y Autoestima .............................................. 94 Tabla 26 Pruebas de hipótesis Compromiso y Autoestima .............................................................. 96 xii Tabla 27 Pruebas de hipótesis Comunicación y Autoestima ........................................................... 98 Tabla 28 Pruebas de hipótesis Disciplina y Autoestima ................................................................ 100 Tabla 29 Pruebas de hipótesis Autonomía y Autoestima ............................................................... 102 Tabla 30 Pruebas de hipótesis Distribución de rol y Autoestima .................................................. 104 Tabla 31 Pruebas de hipótesis deseabilidad social y autoestima .................................................. 106 xiii ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1 Estilos de crianza permisivo .............................................................................................. 70 Figura 2 Estilos de crianza autoritario ............................................................................................ 72 Figura 3 Estilos de crianza negligente ............................................................................................. 73 Figura 4 Estilos de crianza democrático .......................................................................................... 74 Figura 5 Apoyo parental .................................................................................................................. 75 Figura 6 Satisfacción con la crianza ................................................................................................ 76 Figura 7 Compromiso ...................................................................................................................... 77 Figura 8 Comunicación .................................................................................................................... 78 Figura 9 Disciplina .......................................................................................................................... 79 Figura 10 Autonomía ....................................................................................................................... 80 Figura 11 Distribución de rol ........................................................................................................... 81 Figura 12 Deseabilidad social.......................................................................................................... 82 Figura 13 Estilos de crianza............................................................................................................. 83 Figura 14 Autoestima asociado a sí mismo ..................................................................................... 85 Figura 15 Autoestima asociado a lo social-pares ............................................................................ 86 Figura 16 Autoestima asociado al hogar-padres .............................................................................. 87 Figura 17 Autoestima asociado a la escuela .................................................................................... 88 Figura 18 Autoestima ...................................................................................................................... 89 xiv INTRODUCCIÓN El problema de los menores internos en centros de detención juvenil es una cuestión compleja y multifacética que plantea importantes desafíos tanto para los sistemas legales como para las sociedades en su conjunto. A nivel mundial, los menores de edad están sujetos a una serie de protecciones y restricciones legales debido a su falta de madurez y responsabilidad plena, entre las convenciones que se tienen están las reglas de Beijing (ONU, 1985), la Convención de los Derechos del Niño (ONU, 1989), las directrices de Riad (ONU, 1990a), las reglas de la Habana (ONU, 1990b) y las directrices de Viena (ONU, 2005), siendo todas reuniones supranacionales sobre la protección de los menores que han sido privados de libertad. Subrayan que el encarcelamiento de menores debe ser siempre la última medida a considerar y por el menor tiempo posible, y establecen estándares para el trato y el cuidado de los menores detenidos. Sin embargo, cuando estos jóvenes infringen la ley, se enfrentan a un sistema de justicia penal juvenil que busca equilibrar la necesidad de responsabilizar con la protección y rehabilitación. En este contexto, el presente estudio se propone explorar las diversas dimensiones que influyen en el comportamiento de los menores internos, desde factores individuales y familiares hasta aspectos relacionados con su entorno y crianza. A través de un análisis detallado de las legislaciones pertinentes, como el Código de Responsabilidad Penal de Adolescentes y su reglamentación, se busca comprender las medidas socioeducativas impuestas a los menores, tanto privativas como no privativas de libertad. Se examinó cómo estos jóvenes, que se encuentran bajo la custodia del Estado, son afectados por una variedad de factores que pueden influir en su comportamiento y decisiones. Estos incluyen su etapa de desarrollo, experiencias de vida previas, nivel de madurez, influencia de pares, y estados de ansiedad y depresión. xv Para el caso de un centro juvenil de Huancayo se tiene niveles muy bajos (aproximadamente 40 %) niveles de autoestima en los adolescentes internos, propio en personas que sufren este tipo de situación. A su vez, se tiene que la condición de reo en la que se encuentran puede ser causada por los estilos de crianza o también se puede ver afectado por el hecho de la falta de apoyo de su familia, que a su vez son características de los estilos de crianza. Además, se considera el papel crucial de la familia en la formación de conductas delictivas, abordando aspectos como la falta de apoyo parental, supervisión, disfunción familiar y la ausencia de normas y límites claros. Este estudio también se ingresa en la importancia de la autoestima en los menores internos, analizando cómo los diferentes estilos de crianza y las experiencias dentro de los centros de detención pueden impactar en su percepción de sí mismos y en su comportamiento. La investigación comienza con la introducción, donde se sumerge en el contexto del centro juvenil de Huancayo, destacando la relevancia y la organización de la tesis. El capítulo inicial presenta la formulación del estudio, esbozando la problemática, los objetivos y la fundamentación correspondiente. Aquí, el problema central se explora junto con objetivos específicos y una justificación detallada que abarca aspectos sociales, teóricos y metodológicos. Por su parte, el segundo capítulo presenta un marco teórico amplio, con referencias tanto nacionales como internacionales, y detalla las bases teóricas que guiarán la investigación. Este marco teórico es esencial para entender las teorías y dimensiones que se evaluarán, como los modelos de crianza y el autoconcepto. A su vez, en el tercer capítulo, se plantean y estructuran las hipótesis y las variables, preparando el terreno para el método empírico. Mientras que el cuarto capítulo describe el método utilizado, abarcando el diseño de investigación, muestra y población, además de las métodos para la recolección y el análisis de la información, destacando los aspectos éticos xvi considerados. Asimismo, el quinto capítulo revela los resultados obtenidos, seguido por una discusión que interrelaciona los hallazgos con la literatura existente. La tesis concluye con un capítulo de conclusiones y recomendaciones, donde se sintetizan los hallazgos clave y se ofrecen sugerencias prácticas basadas en los resultados. 17 CAPÍTULO I PLANTEAMIENTO DEL ESTUDIO 1.1 Planteamiento del Problema En la mayoría de los países, los menores de edad tienen ciertas protecciones y restricciones en su vida cotidiana, debido a que se considera que aún no han alcanzado la edad de madurez y responsabilidad plena. Esto puede incluir cosas como la necesidad de tener el consentimiento de un adulto para realizar ciertas actividades o la prohibición de realizar ciertas actividades, como consumir alcohol o fumar. Entre estas protecciones, se les asume el hecho que no pueden ser juzgados como mayores de edad (Luque Jiménez & Ruiz Olivares, 2014). El Código de Responsabilidad Penal de Adolescentes (Decreto Legislativo 1348) y su reglamentación (Decreto Supremo 004-2018-JUS) son los cuerpos legales que dan sentido a la protección del menor de edad, pero les otorga responsabilidades penales a los adolescentes, a los que se les denomina “medidas socioeducativas” ya sean no privativas como privativas de la libertad. En el último caso, se trata de un castigo basado en afectación por delitos dolosos, incumplimiento reiterado de otras medidas socioeducativas y de la perpetración de hechos delictivos (Cillero, 2007). Los menores que están recluidos en centros penitenciarios son conocidos como menores internos o menores privados de libertad (Luque Jiménez & Ruiz Olivares, 2014). Estos menores han sido detenidos por la autoridad judicial y se encuentran bajo custodia del Estado, ya sea porque han cometido un delito o porque se les ha considerado peligrosos para sí mismos o para otros. Es importante tener en cuenta que la privación de libertad de los menores debe ser considerada como una medida de último recurso y solo se debe utilizar cuando no hay otras opciones disponibles (Mancini, 2020). Los menores privados de libertad 18 deben ser tratados de manera diferente a los adultos y deben recibir protecciones especiales y servicios adaptados a sus necesidades, ya que son considerados particularmente vulnerables debido a su edad y a su nivel de desarrollo (Cillero, 2007). La pregunta que es transversal a la legislación correspondiente es ¿por qué razón un menor termina siendo internado en un centro juvenil para recibir una medida socioeducativa con privación de la libertad? Es difícil explicar el comportamiento de un menor interno de manera general, ya que cada menor es único y puede tener sus propias razones y circunstancias que influyen en su comportamiento (Navarro, 2020). Sin embargo, algunos de los factores que pueden influir en el comportamiento de los menores internos incluyen edad y etapa del desarrollo, pues los menores atraviesan diferentes etapas de desarrollo y pueden tener dificultades para controlar sus emociones y comprender las consecuencias de sus acciones a medida que crecen, también experiencias de vida previas, dado que hay menores que han sufrido abuso, negligencia o trauma, y pueden tener dificultades para regular sus emociones y comportarse de manera adecuada (Huertas & Morales, 2013). También, se puede dar el caso del nivel de madurez, explicado cómo es que algunos menores internos pueden tener dificultades para comprender y cumplir con las normas y expectativas de la sociedad y familia debido a su nivel de madurez y sus habilidades de toma de decisiones; se puede dar por influencia de pares, dado que los menores internos pueden ser influenciados por sus compañeros y pueden imitar o adoptar comportamientos inapropiados o delictivos; finalmente, el nivel de ansiedad y depresión, pues los menores que experimentan altos niveles de ansiedad o depresión tienen una mayor probabilidad a actuar al margen de la ley (Ávila et al., 2018). Es importante tener en cuenta que no hay un único factor que explique por qué algunos menores cometen delitos. La conducta delictiva de los menores suele ser el resultado de una combinación de factores personales, sociales y familiares. Algunos de los aspectos 19 familiares que se han asociado con mayor probabilidad de conducta delictiva en los menores son los siguientes: falta de apoyo parental, supervisión, disfunción familiar y falta de normas y límites claros (Cryan et al., 2016). Los menores que carecen de apoyo emocional y material de sus padres o cuidadores adultos pueden tener mayor riesgo de involucrarse en conductas delictivas, que no tienen una supervisión adecuada por parte de sus padres o cuidadores adultos pueden tener mayor libertad para involucrarse en actividades delictivas (Villavicencio Aguilar et al., 2020). Luego, las familias que experimentan problemas como la violencia doméstica, el abuso de sustancias o la pobreza extrema pueden tener mayor probabilidad de tener hijos que cometan delitos, mientras que los menores que carecen de normas y límites claros en el hogar pueden tener mayor dificultad para controlar sus impulsos y pueden ser más propensos a involucrarse en conductas delictivas (Merchán et al., 2021). Es importante tener en cuenta que estos factores pueden interactuar de diferentes maneras y que el riesgo de conducta delictiva de los menores puede variar según el contexto y las circunstancias individuales. Pero lo que sí es cierto es que muchos de los aspectos detallados son inicialmente aprendidos en el hogar como parte de la estructura educativa en la infancia temprana, luego internalizado y moldeado por la sociedad en las que se encuentran expuestos. Es desde ese punto que se asume un rol muy importante de los estilos de crianza de los hogares sobre las consideraciones en términos de la conducta de los menores internos. Otro aspecto es prioritario de revisar es la autoestima, dado que la autoestima es la valoración y el respeto que tenemos por nosotros mismos. Es una parte importante de la salud psicológica y afecta cómo nos sentimos acerca de nosotros mismos, cómo nos relacionamos con los demás y cómo tomamos decisiones. Existen diferentes niveles de autoestima, tal vez la forma más simple de explicarlo sea a través de la autoestima bajo, 20 pasando por la autoestima saludable, hasta la autoestima alta o sobre elevado (Mckay & Fanning, 2009). La autoestima baja se refiere a una valoración baja o negativa de uno mismo, la autoestima saludable que se refiere a una valoración equilibrada y realista de uno mismo, las personas con autoestima saludable se sienten seguras de sí mismas y tienen confianza en sus habilidades y decisiones, pero también son conscientes de sus limitaciones y defectos. Finalmente, la autoestima alta o sobre elevada se refiere a una valoración exagerada y excesivamente positiva de uno mismo. Las personas con autoestima alta pueden sentirse superiores a los demás y tener una imagen excesivamente positiva de sí mismas (Branden, 1998). Ahora bien, esta noción puede ser aprovechada para poder hablar sobre lo que implica la autoestima de los menores internos, al inicio de su conducta delictiva y también al interior del centro juvenil de detención. En este sentido, los estilos de crianza pueden tener un impacto importante en el nivel de autoestima de los niños. Los padres o cuidadores que utilizan un estilo de crianza autoritativo suelen promover la independencia y el pensamiento crítico de los niños y les brindan apoyo y orientación, lo que puede contribuir a un nivel de autoestima saludable (Onsando et al., 2021). Por otro lado, los padres o cuidadores que utilizan un estilo de crianza autoritario, permisivo o negligente pueden no brindar el apoyo y la orientación necesarios y pueden establecer expectativas irrealistas o inadecuadas, lo que puede afectar negativamente el nivel de autoestima de los niños (Baumrind, 1971). Las dimensiones de los estilos de crianza, según lo detallado, abarcan varios aspectos cruciales del desarrollo infantil. El apoyo parental implica proporcionar un entorno seguro y afectuoso, esencial para la autoestima y la confianza del niño. La satisfacción con la crianza refleja el bienestar de los padres en su rol, influenciando la calidad de la crianza y el 21 ambiente emocional del hogar. El compromiso parental denota la dedicación constante a las necesidades del niño, vital para su desarrollo académico y emocional. La comunicación efectiva fortalece la confianza y el entendimiento mutuo, facilitando la resolución de conflictos y el desarrollo de habilidades sociales. La disciplina, cuando es consistente y amorosa, fomenta el autocontrol y el desarrollo moral del niño. La autonomía, equilibrada con la guía adecuada, promueve la independencia y la autoeficacia. La distribución de roles equitativa entre los padres asegura un funcionamiento eficiente del hogar y reduce el estrés parental. Finalmente, la deseabilidad social refleja la presión de los padres para cumplir con las expectativas sociales, que puede motivar comportamientos positivos pero también generar ansiedad y autocrítica si no se manejan adecuadamente. Estos elementos juntos crean un marco integral para entender y mejorar las prácticas de crianza, promoviendo el bienestar y desarrollo óptimo de los niños (Roa y Del Barrio, 2001). El análisis de los estilos de crianza en el centro juvenil de Huancayo revela una preferencia notable por prácticas de crianza estructurada y equilibrada, evitando los extremos de permisividad, autoritarismo y negligencia. Un 65.5 % de los participantes reportan un bajo nivel de crianza permisiva, mientras que un 34.5 % lo califica como muy bajo, lo que sugiere una inclinación hacia métodos que enfatizan mayor estructura y disciplina. En cuanto a la crianza autoritaria, un 60 % de los adolescentes percibe un bajo nivel, seguido por un 36.4 % que lo considera muy bajo, y solo un 3.6 % lo describe como regular, reflejando una preferencia por enfoques democráticos o equilibrados que favorecen la comunicación y el entendimiento mutuo sobre la imposición y la disciplina estricta. La crianza negligente es mínima, con un 65.5 % de los participantes indicando un bajo nivel y un 32.7 % un nivel muy bajo, y solo un 1.8 % reporta un nivel regular, sugiriendo una conciencia general sobre la importancia de la participación activa en la crianza y un rechazo a la negligencia. Por otro lado, un 69.1 % de los jóvenes experimentan un nivel bajo de 22 crianza democrática, mientras que un 27.3 % percibe un nivel muy bajo y solo un 3.6 % lo califica como regular. Esto indica que, aunque la crianza democrática no es altamente prevalente, es más común que los estilos autoritarios o negligentes, y su notable presencia sugiere un espacio considerable para aumentar su prevalencia en la crianza de los adolescentes del centro, promoviendo un enfoque equilibrado y participativo. Además, se observa que un 63.6 % de los individuos tienen baja autoestima general y un 36.4 % muy baja, lo cual podría tener implicaciones significativas para su bienestar emocional y desarrollo. Existe una posibilidad de asumir que hay una relación entre los estilos de crianza y la autoestima, dado que la falta de estilos democráticos y la prevalencia de estilos permisivos, autoritarios y negligentes pueden contribuir a la baja autoestima observada en los adolescentes del centro. En el caso de los menores internos en centros juveniles de detención, es importante tener en cuenta que pueden estar expuestos a factores adicionales que pueden afectar su nivel de autoestima. Por ejemplo, pueden haber sufrido abuso o negligencia previos, pueden tener problemas emocionales o de salud mental o pueden estar expuestos a la influencia de pares que pueden promover comportamientos inapropiados o delictivos. Es importante trabajar con estos menores para brindarles el apoyo y la orientación, más aún con el afán de la resocialización que sería el fin de largo plazo y aporte de la presente investigación a la sociedad. 1.2 Formulación del Problema 1.2.1 Problema general ¿Cuál es la relación entre los estilos de crianza y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023? 23 1.2.2 Problemas específicos ● ¿Cuál es la relación entre el apoyo parental y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023? ● ¿Cuál es la relación entre la satisfacción con la crianza y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023? ● ¿Cuál es la relación entre el compromiso y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023? ● ¿Cuál es la relación entre la comunicación y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023? ● ¿Cuál es la relación entre la disciplina y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023? ● ¿Cuál es la relación entre la autonomía y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023? ● ¿Cuál es la relación entre la distribución de rol y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023? ● ¿Cuál es la relación entre la deseabilidad social y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023? 1.3 Objetivos 1.3.1 Objetivo general Determinar la relación entre los estilos de crianza y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023. 1.3.2 Objetivos específicos ● Determinar la relación entre el apoyo parental y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023. 24 ● Determinar la relación entre la satisfacción con la crianza y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023. ● Determinar la relación entre el compromiso y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023. ● Determinar la relación entre la comunicación y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023. ● Determinar la relación entre la disciplina y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023. ● Determinar la relación entre la autonomía y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023. ● Determinar la relación entre la distribución de rol y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023. ● Determinar la relación entre la deseabilidad social y autoestima en adolescentes del centro juvenil, Huancayo, 2023. 1.4 Justificación e importancia 1.4.1 Justificación social El estudio de los estilos de crianza y la autoestima de los jóvenes reclusos en centros de detención es de gran importancia para la prevención de la transgresión de la ley y el alcanzar un mejor estado de convivencia comunitaria en general. Al estudiar las formas de educación parental y el autoconcepto de los jóvenes reclusos, se pueden identificar los factores de riesgo y de protección que contribuyen a la conducta delictiva. Esta información puede ayudar a desarrollar intervenciones más precisas y efectivas para prevenir la delincuencia. Los jóvenes reclusos enfrentan desafíos significativos a la hora de reintegrarse en la sociedad. Las prácticas de crianza y la 25 autopercepción pueden desarrollar intervenciones específicas que ayuden a los jóvenes a superar estos desafíos y a mejorar sus perspectivas de reinserción exitosa. También, los estudios sobre estilos de crianza y autoestima pueden ayudar a identificar los problemas que contribuyen a la violencia y el desorden en los centros de detención juvenil, permitiendo abordar estos problemas y mejorar las condiciones en los centros de detención. 1.4.2 Teórica En cuanto a la justificación teórica, existen varias teorías para estudiar las formas en las que los padres educan y el concepto que tienen los jóvenes sobre sí mismos recluidos en centros de detención. Algunas de las justificaciones teóricas más relevantes son las teorías que afirman que los comportamientos delictivos son el resultado de la adquisición de conductas observadas en el entorno a través de la observación de modelos de conducta delictiva. Según esta teoría, las formas en las que los padres educan y el concepto que tienen los jóvenes sobre sí mismos pueden ser factores que influyen en las acciones delictivas, ya que pueden ser modelos observados y reforzados. Así como las teorías del control social que sostienen que las conductas delictivas son el resultado de una falta de control social, como la falta de supervisión, la falta de involucramiento en actividades prosociales, y la falta de vínculos afectuosos con los adultos. Según esta teoría, las formas en las que los padres educan y el concepto que tienen los jóvenes sobre sí mismos pueden influir en la regulación de las interacciones sociales y, por lo tanto, en la conducta delictiva. 1.4.3 Metodológica En el plano metodológico, estudiar las formas en las que los padres educan y el concepto que tienen los jóvenes sobre sí mismos que son reclusos permite investigar estos temas en un grupo específico que es más propenso a tener problemas de conducta delictiva, 26 lo que permite obtener información más precisa y específica sobre estos factores y su relación con la conducta delictiva. Para una medición precisa de estos conceptos, se emplean dos cuestionarios estandarizados: el Inventario de Relaciones Padre-Hijo (PCRI) para los estilos de crianza y el Inventario de Autoestima de Coopersmith para evaluar la autoestima. El PCRI es un instrumento diseñado específicamente para evaluar la opinión que tienen los padres sobre cómo crían y la relación que mantienen con sus hijos. Incluye múltiples dimensiones que abarcan el respaldo emocional, el intercambio de ideas y la complacencia general en la interacción, lo que lo hace ideal para identificar estilos de crianza en contextos donde los comportamientos pueden ser extremos o atípicos, como es el caso de los centros de reclusión juvenil. Por otro lado, el Inventario de Autoestima de Coopersmith mide la autoestima en varias dimensiones, incluyendo autoestima personal, en el hogar, en la escuela y social. Este enfoque multidimensional es crucial para entender cómo los diversos contextos afectan la autoestima de los adolescentes que han tenido una conducta que roza con conducta delictiva. La combinación de estos instrumentos permite una evaluación integral y detallada de cómo Las formas de educación parental y el autoconcepto interactúan para influir en los comportamientos delictivos de los jóvenes. Esta metodología no solo enriquece la comprensión de la dinámica familiar y personal en contextos de reclusión, sino que también aporta a la literatura existente al ofrecer instrumentos adecuados para obtener con precisión los resultados de aquellas características de los jóvenes en estudio. 1.5 Importancia de la Investigación La investigación es crucial para abordar la delincuencia juvenil desde una perspectiva integral, combinando aspectos sociales, teóricos y metodológicos. Socialmente, el estudio es vital para identificar factores de riesgo y protección en jóvenes reclusos, lo que 27 facilita el desarrollo de intervenciones específicas para su reinserción social y mejora de las condiciones en los centros de detención. Teóricamente, aporta al debate académico al contrastar teorías de aprendizaje y control sociales, enriqueciendo la comprensión de la influencia de los estilos de crianza y la autoestima en la conducta delictiva. Metodológicamente, se enfoca en una población específica, permitiendo un análisis más detallado y contextualizado que es esencial para formular estrategias de prevención y tratamiento efectivas en el ámbito de la delincuencia juvenil. 1.6 Limitaciones de la investigación Pese al atractivo y alto valor que posee Latinoamérica para el rango de la investigación científica, existen diversas limitaciones que impiden realizar una investigación económicamente viable sobre toda la línea que corresponde centros de detención, por el posible sesgo de los encuestados, así como su resistencia a ser cuestionados. En este sentido, se puede dar complicaciones desde el entendimiento de los cuestionarios, salir de la muestra o contestar parcialmente los instrumentos. 28 2 CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO 2.1 Antecedentes de la Investigación 2.1.1 Antecedentes internacionales Ma, Li y Zhu (2023) detallaron, en su investigación: “Effects of parental involvement and family socioeconomic status on adolescent problem behaviors in China”, que los padres juegan un papel clave en la socialización de sus hijos a medida que crecen. Con base en los datos de la Encuesta del Panel de Educación de China, exploraron los tipos de participación de los padres, las diferencias en el estatus socioeconómico familiar y su impacto en los comportamientos problemáticos de los adolescentes en China. Distinguieron cuatro tipos potenciales de participación de los padres en China, a saber, los tipos de apoyo, desvinculados, básicos y de supervisión, de los cuales aproximadamente las tres cuartas partes de los padres adoptaron los tipos de apoyo y básicos. Con los resultados de regresión establecidos en β = 0.562, t = 8.547, p < 0.05 se encontraron los efectos de la participación de los en los comportamientos problemáticos. Como conclusión se tiene que las familias con un NSE bajo tendieron a adoptar los tipos supervisores y desvinculados, mientras que aquellas con un NSE alto aplicaron los tipos de apoyo y básicos. La participación de los padres tiene un impacto significativo en los comportamientos problemáticos de los adolescentes. La participación de apoyo ofrece la forma más propicia para reducir las conductas problemáticas de internalización y externalización de los adolescentes, mientras que la participación desinteresada es la menos propicia para reducir las conductas problemáticas de externalización de los adolescentes. Por su parte, Wang et al. (2021), en su investigación: “The Hidden Danger in Family Environment: The Role of Self-Reported Parenting Style in Cognitive and Affective 29 Empathy Among Offenders”, consideraron que los estilos de crianza tienen una influencia importante en el desarrollo de los individuos y se han asociado con la empatía. El presente estudio tuvo como objetivo investigar los diferentes estilos de crianza autoinformados en la infancia y la adolescencia y la empatía cognitiva y afectiva asociada entre los agresores. Se invitó a participar a hombres encarcelados en la prisión de la provincia de Jiangsu en China. A cada participante que dio su consentimiento se le pidió que completara el Parental Bonding Instrument para recopilar información sobre los estilos de crianza que experimentaron en la infancia y la adolescencia y el Índice de Reactividad Interpersonal para evaluar su empatía. Asimismo, en el análisis de regresión lineal múltiple realizado para discernir la influencia de distintos estilos de crianza en varias dimensiones de la empatía, se identificaron asociaciones estadísticamente significativas. El cuidado tanto maternal como paternal mostró un incremento en la preocupación empática (EC), evidenciado por valores Beta de 0.24 y 0.07, con valores t de 7.68 y 2.00, respectivamente, y ambos con un nivel de significancia p < 0.05. En contraste, el control paternal presentó una tendencia decreciente en EC, con un Beta de -0.09 y un valor t de 1.99, también significativo con p < 0.05. Respecto a la toma de perspectiva (PT), todos los estilos de crianza, salvo el aliento paternal, se asociaron con tendencias crecientes, donde el cuidado maternal y paternal arrojó valores Beta de 0.11 y 0.08, y valores t de 3.04 y 2.14, cada uno con p < 0.05. Para el estrés personal (PD), tanto el control maternal como paternal estuvieron vinculados con aumentos, reflejados en Betas de 0.28 y 0.30 y valores t de 4.8 y 5.24, respectivamente, con una significancia muy robusta (p < 0.001). Finalmente, en la escala de fantasía (FS), el cuidado de ambos padres y el control maternal se relacionaron con incrementos, con Betas de 0.14 y 0.10 para el cuidado, y de 0.20 para el control maternal, con valores t de 4.01, 2.43 y 3.45, respectivamente, todos con p < 0.05. Estos resultados subrayan cómo diferentes enfoques en la crianza afectan diversas áreas de la empatía en los adolescentes, proporcionando 30 perspectivas cruciales para el diseño de intervenciones parentales y políticas de apoyo familiar. Como sus principales conclusiones se puede encontrar que no solo los diferentes estilos de crianza experimentados en la infancia y la adolescencia tuvieron diferentes efectos predictivos sobre la empatía entre los delincuentes, sino que también los grados de estilos de crianza y si los estilos de crianza paterno y materno fueron consistentes o inconsistentes pueden afectar los patrones de estilos de crianza y empatía. Además, el factor control parental influyó especialmente en la empatía de los agresores. Los hallazgos subrayan la necesidad apremiante de adoptar medidas de seguimiento preventivo o desarrollar políticas para mejorar los estilos de crianza. Mientras que Osando, Mwenje y Githui (2021), en su investigación: “The Influence of Parenting Style on Male Juvenile Delinquency: A Case of Kamiti Youth Correction and Training Center (KYCTC), Kiambu County, Kenya”, detallaron que el propósito de este estudio fue establecer la influencia de los estilos de crianza en la delincuencia juvenil masculina en el Centro de Capacitación y Corrección Juvenil Kamiti (KYCTC), que se encuentra dentro del condado de Kiambu, Kenia. El estudio se guio por la teoría de los estilos de crianza de Baumrind, que categoriza los estilos de crianza sobre la base de la capacidad de respuesta y la exigencia en el rol de crianza. El estudio utilizó un método de muestreo intencional y una técnica aleatoria simple para seleccionar una muestra de 68 hombres de entre 15 y 18 años de una población objetivo de 120 delincuentes en el KYCTC. El estudio utilizó el diseño ex post facto. En este diseño, los datos se recopilaron a través de entrevistas, discusiones de grupos focales (FGD) y cuestionarios autoadministrados. Los datos cuantitativos recopilados a través de cuestionarios se analizaron a través de estadísticas descriptivas con la ayuda de SPSS versión 25.0 y los datos cualitativos recopilados a través de entrevistas en profundidad y discusiones de grupos focales se analizaron a través de análisis temático. Los hallazgos del estudio indicaron que el estilo de crianza autoritario (42 31 %) y el estilo de crianza permisivo (29,4 %) representaban el mayor peligro para el desarrollo de la delincuencia juvenil. Por otro lado, el estilo autoritario de crianza (8,8 %) representó el menor peligro para el desarrollo de la delincuencia juvenil. La presentación de los datos se hizo a través de tablas, gráficos y descripciones temáticas de las declaraciones de los encuestados. Los resultados apuntan al papel crítico que juega el estilo de crianza en el desarrollo o la prevención de la delincuencia juvenil. El fortalecimiento del papel de los padres, la coordinación con otras personas influyentes clave, incluidos los maestros, los departamentos gubernamentales, como el Departamento de Niños y los Servicios Correccionales, los Centros de rehabilitación administrados por organizaciones religiosas y los programas gubernamentales de rehabilitación, como KYCTC, pueden marcar la diferencia si cada uno desempeña su papel fundamental. A su vez, Yusuf, Daud y Arshat (2021) analizaron, en su investigación: “Perception on The Role of Parenting Style on Juvenile Delinquency among Adolescents in The Government Remand Homes, Lagos State Nigeria”, el papel del estilo de crianza en la delincuencia juvenil, utilizando a 170 adolescentes con problemas de comportamiento que fueron colocados en centros de detención preventiva del gobierno de Lagos, Nigeria. En la selección de la muestra se utilizó un muestreo aleatorio simple. El estudio identificó una conexión entre el maltrato por parte de los padres y la conducta delictiva en jóvenes. Esta relación se evidenció con un coeficiente de correlación (r) de 0.189, lo que indica una asociación positiva, y un valor p de 0.013. Se concluyó que el estilo de crianza abusivo se erige como el principal predictor de la delincuencia juvenil entre los adolescentes. Se sugirió que los padres de todos los niveles intensifiquen su esfuerzo de crianza y adopten un estilo autoritario de crianza como el estilo apropiado de crianza, según los resultados de la investigación. 32 A su turno, Sana, Rafiq e Iqbal (2021) plantearon, en su investigación: “Criminal Thinking Styles and Criminal Social Identity Among Juvenile Delinquents: Moderating Role of Parenting Styles”, que se tiene que descubrir si los estilos de autoridad parental moderan el camino que vincula los estilos de pensamiento delictivo con la identidad social delictiva entre los delincuentes juveniles. Los participantes del estudio fueron 211 delincuentes juveniles que respondieron el Inventario de Estilos de Pensamiento Criminal Juvenil (Sana & Rafiq, 2019), la Medida de Identidad Social Criminal (Boduszek, et al., 2012), el Cuestionario de Autoridad Parental (Babree, 1997) y se acercaron a través de la técnica de muestreo intencional. La asociación entre variables se midió a través de regresiones con resultados que revelaron que el estilo de crianza autoritario modula significativamente la relación entre los patrones de pensamiento criminal y la identidad social criminal, con un valor p de menos de .001 y un coeficiente Beta de -2.59, también con p < .001. Del mismo modo, se encontró una moderación significativa ejercida por el estilo de crianza permisivo en la relación entre los patrones de pensamiento criminal y la identidad social criminal, con un valor p inferior a .001 y un coeficiente Beta de -2.52, con p < .001. Se concluye que es evidente que la crianza estricta (autoritaria) y liberal (permisiva) modera la interrelación de los estilos de pensamiento delictivo y la identidad social delictiva de los delincuentes juveniles en comparación con la crianza confiable y digna de confianza (autoritaria). Los resultados sugirieron la necesidad de trabajar para desarrollar programas de intervención y prevención para menores que necesitan la atención y el afecto apropiados de los padres, lo que resulta en la persuasión de patrones de pensamiento distorsionados y asociaciones criminales entre pares. Mientras que Amran y Basri (2020) detallaron, en su investigación: “Investigating the Relationship between Parenting Styles and Juvenile Delinquent Behaviour”, los estilos de crianza y su relación con el comportamiento delictivo juvenil utilizando un diseño de 33 método mixto. Se distribuyeron encuestas a 187 estudiantes y se realizaron sesiones de entrevistas a cinco estudiantes para explorar la relación entre los estilos de crianza (autoritario, autoritario, permisivo) y los comportamientos delictivos (verbales, físicos, sexuales, antisociales). El resultado del estudio muestra que existe una relación significativa entre el estilo de crianza autoritario y el comportamiento delictivo juvenil. Sin embargo, los estilos de crianza autoritario y permisivo no muestran una relación significativa. Esto significa que los padres a los que les gusta controlar y restringir la libertad de sus hijos influyen en el comportamiento de los estudiantes juveniles. Los datos recopilados muestran que el estilo autoritario tiene una correlación negativa con el comportamiento verbal (r = - 0.175, p = 0.016), comportamiento físico (r = -0.158, p = 0.031), comportamiento sexual (r = -0.274, p = 0.000) y comportamiento antisocial (r = -0.148, p = 0.043). Se encontró una relación positiva con el comportamiento verbal (r = 0.160, p = 0.028), pero no se hallaron relaciones significativas con el comportamiento físico (r = 0.064, p = 0.388), comportamiento sexual (r = -0.55, p = 0.457) y comportamiento antisocial (r = 0.042, p = 0.564). El estilo de crianza permisivo no mostró relaciones significativas con comportamientos verbales (r = 0.109, p = 0.137), físicos (r = 0.080, p = 0.278), sexuales (r = -0.003, p = 0.966) ni antisociales (r = 0.129, p = 0.077). Se concluyó que el estilo de crianza autoritario prioriza un alto nivel de control para que los niños los escuchen en la toma de decisiones, lo que hace que los niños se sientan en conflicto, menos comunicativos y pierdan la confianza en los padres. Por lo tanto, este estudio explicó cómo los padres juegan un papel importante en tener fe en sus hijos para que sean responsables e inteligentes en la limitación y preservación de su comportamiento. Por su lado, Rezaei, PourHadi y Shabahang (2019), en su estudio: “Relationship of Perceived Parenting Styles with Self-Control Capacity and Affective Self-Regulation among Delinquent Adolescents”, determinaron la relación de los estilos de crianza percibidos con 34 la capacidad de autocontrol y autorregulación afectiva en adolescentes delincuentes. Materiales y Métodos: El tipo de investigación fue descriptivo-correlacional. La población de este estudio incluyó a todos los adolescentes delincuentes (N=94) del Centro Provincial de Reconstrucción y Educación de Guilan y los centros de detención temporal en 2017-2018. Setenta y tres adolescentes fueron seleccionados y completaron el Inventario de Estilo de Crianza (PSI), la Escala de Autocontrol de Tangney (TSCS) y la Medida de Estilos de Regulación del Afecto (MARS). Los datos se procesaron utilizando el coeficiente de correlación de Pearson y análisis de regresión múltiple paso a paso por el software SPSS V. 22. Resultados: el análisis de regresión indicó que el estilo de crianza autoritario es positivo (β=0.906, P<0.05). Conclusión: los estilos de crianza tienen un papel efectivo en la aparición e inhibición de la conducta delictiva. Los estilos de crianza autoritario y autoritativo, respectivamente, juegan un papel en la mejora y el debilitamiento de la capacidad de autocontrol y la autorregulación afectiva en el comportamiento delictivo entre los adolescentes varones. 2.1.2 Antecedentes nacionales Peralta (2020), en su investigación: “Estilos de crianza y conductas antisociales- delictivas en internos de un centro de rehabilitación de Chiclayo, 2018”, investigaó si existe alguna conexión entre las formas en las que los padres educan y los comportamientos problemáticos en jóvenes infractores en una institución de rehabilitación en Chiclayo, Perú, en 2018. Se utilizó la escala que mide los métodos de crianza de Steinberg y el Cuestionario sobre Comportamientos Antisociales-Delictivos de Seisdedos Cubero para evaluar a un grupo de 90 jóvenes de entre 11 y 19 años. Aunque no se encontró una relación significativa entre ambas variables en general, se descubrió que los adolescentes que percibían a sus padres como permisivos y negligentes eran más propensos a desarrollar conductas antisociales y delictivas. Además, se observó que había un alto porcentaje de jóvenes 35 involucrados en conductas delictivas, lo que generaba inseguridad en la sociedad. Los resultados establecieron correlación de la dimensión del compromiso de la variable métodos de crianza y la dimensión de comportamientos antisociales en los internos de una institución de rehabilitación en Chiclayo, esto a través de un chi-cuadrado obtenido de 8.065 y el grado de significancia de un valor asintótico bilateral (p<0.05). En conclusión, este estudio subrayó la importancia de una crianza adecuada y la necesidad de establecer límites claros para prevenir la delincuencia juvenil. Por su parte, Ávila et al. (2018) realizaron una investigación titulada: “Crianza parental asociada al consumo de drogas y alteraciones en salud mental en adolescentes infractores”. El propósito de este estudio descriptivo correlacional fue establecer la posible la conexión entre las formas de educación parental, el uso de sustancias y los problemas de salud mental en adolescentes infractores. La muestra consistió en 49 jóvenes infractores, y se utilizó la Escala de Estilos Parentales Percibidos y el Massachusetts Youth Screening Instrument, además de preguntas abiertas sobre el consumo de drogas. Aunque no se encontró una relación relevante entre la crianza parental y el uso de sustancias, se observaron asociaciones entre el uso de drogas y los trastornos en la salud mental. Se observaron hallazgos relevantes en otras áreas: se descubrió una correlación significativa entre experiencias traumáticas en adolescentes masculinos, mediado por el MAYSI-2, y el uso de alcohol y drogas, con un coeficiente de correlación de Spearman (rs) de 0.405 y un valor p de 0.006. Además, la sumatoria de resultados del MAYSI-2 mostró una fuerte correlación (rs = 0.716, p = 0.00) con el uso de alcohol y drogas, lo que aumenta las probabilidades de alteraciones en la salud mental. Se halló igualmente una correlación significativa entre la irritabilidad y las experiencias traumáticas en hombres (rs = 0.405, p = 0.006), sugiriendo que niveles más altos de irritabilidad están asociados con un incremento en experiencias traumáticas. La marihuana fue la droga preferida por la mayoría de los adolescentes que 36 cometieron infracciones. En conclusión, los resultados indican que los enfermeros deben realizar una evaluación temprana para detectar posibles problemas de salud física y mental, y ofrecer estrategias que promuevan estilos de vida saludables, así como atención especializada a los adolescentes infractores. A su vez, Zapata (2020) realizó una investigación titulada: “Relación entre estilos de crianza familiar y prototipos de personalidad de los menores infractores atendidos en el SOA Tumbes-2019”. El objetivo de este estudio de metodología cuantitativa y enfoque básico correlacional fue establecer si existe una conexión entre las formas en que los padres educan y las características de personalidad de los menores que cometen infracciones del SOA Tumbes en 2019. La muestra incluyó 30 menores infractores con edades de entre 16 y 19 años, y se utilizaron la "Escala sobre los métodos parentales" de Steinberg y el "Inventario Clínico para Adolescentes-MACI" de Millon. Los hallazgos evidenciaron una relación tenue entre las formas en las que los padres educan y las características de personalidad de los menores infractores, con un predominio de las formas permisivas de educación y el prototipo de personalidad oposicionista, con una correlación de Pearson de -0.465 que indica una relación negativa moderada. Se concluyó que hay preocupación especial cuando predomina la desconexión emocional y el síndrome clínico más común en los menores vulnerables a la delincuencia. Se sugiere ampliar la muestra para obtener resultados más generalizables. A su turno, Barragán (2020) publicó una investigación: “Estilos de crianza y conducta antisocial en adolescentes de un programa para infractores de Chiclayo, 2019”. Este estudio buscó determinar si hay una conexión entre los métodos de crianza y comportamientos problemáticos en adolescentes infractores en Chiclayo. Se utilizó una metodología cuantitativa y correlacional con una muestra de 77 adolescentes entre 13 y 17 años. Se les aplicó la Escala de Métodos Parentales de Steinberg y el Cuestionario de Comportamientos Antisociales en la Juventud de González. Los resultados mostraron que 37 tanto la dimensión de compromiso como la de control conductual presentan fuertes asociaciones positivas con comportamientos antisociales, con coeficientes de correlación de 0.875 y 0.825 respectivamente, evidenciando una alta correlación positiva, y en otro análisis, el control conductual mostró incluso una mayor correlación de 0.879. Además, la autonomía personal también está vinculada a conductas problemáticas, pero con una correlación positiva moderada de 0.538. Todos estos hallazgos, caracterizados por valores p de 0.00, significativamente menores que el umbral de significancia de 0.05, siendo los métodos permisivos de crianza los predominantes en la muestra. La mayoría de los adolescentes infractores presentaron niveles altos de conductas antisociales. En conclusión, se puede afirmar que existe una relación clara entre los métodos de crianza y los comportamientos antisociales en los adolescentes que participaron en el estudio. Mientras que Corazón (2019) publicó una investigación: “Estilos de crianza predominantes en las familias de los adolescentes del programa justicia juvenil restaurativa de Chiclayo, 2018”. En este estudio se buscó identificar el método de educación predominante en las familias de adolescentes infractores, basado en teorías sobre crianza parental, multidimensional y sistémica. La hipótesis planteada sostenía que los métodos de crianza predominantes serían permisivos, autoritarios o negligentes. Para la recolección de datos se utilizó un cuestionario adaptado del Parent Child Relationship Inventory-PCRI, el cual fue aplicado a 98 adolescentes del Programa Justicia Juvenil Restaurativa de Chiclayo. Los resultados indicaron una variedad en los métodos de educación en las familias de los adolescentes participantes en el Programa Justicia Juvenil Restaurativa de Chiclayo, sin que ninguno de los estilos superara el 50 % de predominancia. Sin embargo, el estilo democrático se destacó como el más practicado, con un 40,2 % (37 de 92 adolescentes), seguido por distancias significativas de los estilos permisivo con un 2,2 % (2), autoritario con un 4,3 % (4) y negligente con un 1,1 % (1). En cuanto a los atributos de cada estilo, el 38 permisivo se caracteriza por una tolerancia excesiva (41,3 %), respuesta inmediata a las demandas (35,9 %) y falta de reglas claras (29,3 %). Por otro lado, el autoritario resaltó por escasa atención a las necesidades (45,7 %), dedicación insuficiente (39,1 %), poca tolerancia (33,7 %) y comunicación limitada (31,5 %). El negligente se identifica por la poca disposición a atender demandas (28,3 %), falta de reglas (32,6 %), actitudes hostiles (23,9 %) y baja dedicación (31,5 %). Además, se observó que el estilo democrático es menos común en hogares con padres separados (65,5 %), donde el estilo autoritario aumenta a 17,2 %, sugiriendo que las dificultades de las familias monoparentales pueden llevar a prácticas más autoritarias. Se concluyó que existe un método predominante de educación en las familias de los adolescentes infractores encuestados. Asimismo, Díaz y Bazán (2019) publicaron una investigación: “Estilos de crianza en adolescentes infractores institucionalizados en un centro juvenil de diagnóstico y rehabilitación de Chiclayo, agosto-diciembre, 2016”. El objetivo de la investigación fue determinar los estilos de crianza en adolescentes institucionalizados y su relación con el tipo de delito, edad y región de procedencia. Se aplicó la Escala de Estilos de Crianza de Steinberg a una muestra de 100 adolescentes de un centro juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Chiclayo. En el estudio sobre estilos de crianza y su percepción entre adolescentes, se observa una distribución equilibrada entre los estilos permisivo (24 %), caracterizado por la falta de reglas; negligente (23 %), marcado por un bajo compromiso parental; y autoritativo (22 %), destacado por altos niveles de comunicación y un clima familiar positivo. En contraste, el estilo autoritario, con un 15 %, reflejó una imposición de autoridad por parte de los padres, mientras que un 16 % corresponde a un estilo mixto. Además, se destacó que un 62 % de los adolescentes percibe un alto compromiso de sus padres, indicando una participación en sus vidas. Sin embargo, un 53 % reportó una percepción de limitada autonomía psicológica, sugiriendo que los padres no fomentan 39 suficientemente su individualidad. Asimismo, un 47 % de los jóvenes consideró que no existe un control conductual adecuado por parte de sus progenitores. En conclusión, los resultados destacaron la importancia de tener en cuenta la relación entre los estilos de crianza y el comportamiento delictivo en los adolescentes institucionalizados, y sugirieron la necesidad de desarrollar programas de intervención y prevención que tengan en cuenta estas relaciones. 2.2 Bases Teóricas 2.2.1 Teoría de sistema familiar La teoría sistémica de la familia es un enfoque que se utiliza para comprender y analizar el funcionamiento de las familias. Esta teoría sostiene que la familia es un sistema complejo de relaciones interdependientes y que cada miembro de la familia contribuye a la dinámica del sistema en su conjunto. La teoría sistémica familiar es un enfoque fundamental en la terapia y el análisis de las dinámicas familiares, desarrollado por varios teóricos clave a lo largo del tiempo. Murray Bowen es uno de los autores seminales más influyentes en el campo de la terapia familiar sistémica. En la década de 1950, Bowen comenzó a desarrollar su teoría de sistemas familiares, que enfatiza cómo los individuos no pueden ser comprendidos de forma aislada de su unidad familiar; en cambio, deben ser vistos como parte de su sistema familiar. Su teoría introdujo varios conceptos clave, como la diferenciación del self, el triángulo emocional, y la proyección de la problemática generacional. Estos conceptos ayudan a comprender cómo las interacciones y las emociones se transmiten a través de las generaciones dentro de una familia (Bowen, 1978). Otro investigador influyente es Salvador Minuchin, ya que comenzó su trabajo en la década de 1960, su influencia perdura y sus desarrollos en terapia familiar estructural son 40 relevantes hoy en día. Minuchin enfocó su trabajo en la estructura de las interacciones familiares, introduciendo la idea de que los patrones de relación dentro de una familia son determinantes en el funcionamiento de sus miembros. Propuso que el terapeuta podría intervenir activamente en estas estructuras para fomentar un cambio terapéutico (Minuchin, 1984). El campo de la terapia familiar sistémica sigue evolucionando con contribuciones de muchos otros teóricos y practicantes. Autores contemporáneos como Sue Johnson, que desarrolló la terapia de pareja centrada en las emociones (Johnson, 2019), y Daniel Siegel, conocido por su trabajo en neurobiología interpersonal, continúan expandiendo las fronteras de cómo entendemos y tratamos las dinámicas familiares desde una perspectiva sistémica (Siegel, 2016). Estos autores integran nuevas investigaciones en psicología y neurociencia para enriquecer y actualizar las teorías sistémicas familiares. De la misma manera, hay esfuerzos más dirigidos a la aplicación de la teoría del sistema familiar a la terapia en búsqueda de mejora de resultados en la psicología clínica, como es el caso de McGeorge y colaboradores que están muy enfocados en los hallazgos de mejoras en la terapia a parejas antes y después del matrimonio, siendo este el punto de inflexión según ellos (McGeorge et al., 2014) Mientras que Hanna desarrolló la idea de la teoría sistémica de Minuchin para extrapolar y explorar sobre diferentes tipos de prácticas en las terapias familiares (Hanna, 2018). Estos esfuerzos denotan las principales aristas del análisis sistémico de la familia, siendo Bowen el más prolífico y seminal de los autores sobre esta teoría. Según esta teoría, la familia es un sistema abierto, es decir, está en constante interacción con el mundo exterior a ella. Cada miembro de la familia afecta y es afectado por los demás y por el entorno en el que viven (Dessen, 2010). 41 La teoría sistémica también se centra en la forma en que las familias resuelven problemas y enfrentan cambios. Según esta teoría, las familias buscan mantener un equilibrio y una estabilidad a través de una serie de mecanismos de adaptación y regulación. Los subsistemas dentro de la familia son grupos de miembros de la familia que tienen relaciones especiales entre sí y que cumplen funciones específicas dentro del sistema familiar. Algunos ejemplos comunes de subsistemas familiares incluyen: pareja, hijos, padres e hijos, hermanos, abuelos, otros parientes (Zambrano & Almeida, 2017). 2.2.2 Teoría de estilos de crianza La teoría de los estilos parentales de Diana Baumrind (Baumrind, 1971; Louis, 2022) se basa en la idea de que las formas en las que los padres educan se refieren a las maneras en que los padres interactúan y se relacionan con sus hijos, y que estas relaciones pueden tener una influencia significativa en el desarrollo y el comportamiento futuro de los niños. Es importante señalar que Baumrind también ha mencionado que las formas en las que los padres educan también pueden variar según la edad del niño, y que el estilo puede cambiar con el tiempo. Asimismo, es importante tener en cuenta que estos estilos de crianza no son mutuamente excluyentes, y es probable que un padre adopte un enfoque combinado en función de la situación. Por ejemplo, un padre puede ser autoritario en cuanto a la seguridad de sus hijos, pero democrático en cuanto a la elección de actividades extracurriculares. Además, cada niño es diferente y responde de forma diferente a cada estilo de crianza, por lo que es importante adaptar la estrategia a la situación y a las necesidades del niño. Existen varios conceptos y teorías adicionales sobre los estilos de crianza (Louis, 2022). Algunos ejemplos son: 42 La teoría sobre las formas de crianza de Maccoby y Martin agrega un cuarto estilo de crianza, llamado “estilo negligente”, el cual se define por la falta de atención y apoyo por parte de los cuidadores, y la falta de supervisión y límites para los hijos. Este estilo se considera particularmente perjudicial para el desarrollo infantil (Estlein, 2021). La teoría de las formas en que los padres educan de Harrist, et al. (1990) se fundamenta en la idea de "estrategias de crianza" en lugar de “estilos” y se refiere a las acciones específicas que los cuidadores utilizan para guiar el comportamiento de sus hijos. Estas estrategias incluyen el uso de refuerzos y castigos, el monitoreo y la supervisión, y el uso de razonamiento y discusión. Otro enfoque importante es la teoría sobre el vínculo afectivo de Bowlby y Ainsworth, que se centra en los lazos emocionales entre los cuidadores y los hijos. Según esta teoría, la calidad del vínculo de apego temprano entre un niño y sus cuidadores puede tener un efecto duradero en el desarrollo emocional, social y cognitivo del niño. Cada una de estas teorías proporciona una perspectiva diferente sobre los estilos de crianza, y juntas, proporcionan una visión más completa del tema. Es importante tener en cuenta que cada niño es diferente y puede responder de manera diferente a diferentes estilos de crianza, por lo que es importante adaptar la estrategia a la situación y a las necesidades del niño. No obstante, la teoría de los estilos de crianza de Baumrind es la que se usa como la principal para el análisis de dicha variable. Esta plantea que los estilos de crianza pueden ser clasificados en cuatro tipos: autoritativo, autoritario, permisivo-indulgente y permisivo- negligente (Estlein, 2021). En esta clasificación se distingue entre los estilos autoritativo y autoritario, donde el primero se caracteriza por tener límites claros y una comunicación efectiva, en cambio el segundo se refiere a un estilo más rígido y menos democrático. 43 2.2.3 Dimensiones de los estilos de crianza Los cuatro estilos de crianza identificados por Baumrind (1971) y detallados por Estlein (2021) son los siguientes: permisivo, autoritario, negligente y democrático. El estilo permisivo se caracteriza por alta receptividad y baja exigencia, donde los padres son amorosos y comunicativos pero carecen de firmeza, lo que puede afectar el autocontrol de los niños. En contraste, el estilo autoritario combina alta exigencia y baja receptividad, imponiendo reglas estrictas y esperando obediencia sin cuestionamiento, lo que puede limitar la comunicación y afectar la autoestima del niño. El estilo negligente, marcado por baja exigencia y receptividad, describe a padres desvinculados que proporcionan poco apoyo o atención, impidiendo el desarrollo emocional saludable y provocando problemas de autoestima y dependencia. Finalmente, el estilo democrático equilibra exigencia y receptividad, con padres que establecen límites claros pero son abiertos a la comunicación, fomentando la independencia, autoestima y habilidades de resolución de problemas en los niños. Este enfoque promueve un ambiente de respeto mutuo y responsabilidad, preparando a los niños para afrontar desafíos futuros con confianza y adaptabilidad. No obstante, para poder detallar los efectos del estilo de crianza se procede al análisis con base a la teoría de Roa y del Barrio (2001) que establece las siguientes dimensiones: Apoyo El apoyo parental se refiere a las acciones y actitudes de los padres que promueven un ambiente emocionalmente seguro y afectuoso para sus hijos. Esta dimensión es crucial en el desarrollo infantil, ya que proporciona una base sólida para la autoestima y la confianza del niño. El apoyo puede manifestarse de diversas maneras, incluyendo la presencia física y emocional, la disponibilidad para escuchar y responder a las necesidades del niño, y el reconocimiento y celebración de sus logros. Estudios en psicología del desarrollo han 44 demostrado que los niños que reciben un apoyo constante y positivo de sus padres tienden a tener mejores resultados académicos, menos problemas de comportamiento y una mayor capacidad para enfrentar el estrés. Además, el apoyo parental también está vinculado con el desarrollo de habilidades sociales, ya que los niños aprenden a relacionarse con los demás a través de las interacciones positivas con sus padres. Sin embargo, la falta de apoyo puede tener consecuencias negativas a largo plazo. Los niños que no reciben el apoyo adecuado pueden experimentar sentimientos de inseguridad, baja autoestima y dificultades en las relaciones interpersonales. Además, la ausencia de apoyo puede llevar a problemas emocionales y conductuales, como la depresión y la ansiedad. Por lo tanto, es esencial que los padres reconozcan la importancia del apoyo emocional y se esfuercen por crear un ambiente de amor y comprensión. Fomentar el apoyo dentro del hogar no solo beneficia a los hijos, sino que también fortalece los lazos familiares y contribuye a una dinámica familiar más saludable y equilibrada. Satisfacción con la crianza La satisfacción con la crianza se refiere al grado en que los padres se sienten satisfechos y realizados con su rol como cuidadores y educadores de sus hijos. Esta dimensión es un indicador clave del bienestar parental y puede influir significativamente en la calidad de la crianza. Los padres que se sienten satisfechos con su rol tienden a ser más pacientes, comprensivos y dedicados, lo que a su vez crea un ambiente más positivo y nutritivo para el desarrollo del niño. La satisfacción con la crianza puede estar influenciada por varios factores, incluyendo el apoyo social, la cooperación entre los padres y la percepción de éxito en la educación de los hijos. Un sentido de satisfacción y logro en la crianza puede fortalecer la relación entre padres e hijos y promover una mejor salud mental tanto para los padres como para los hijos. 45 Por otro lado, la insatisfacción con la crianza puede llevar a sentimientos de frustración, estrés y agotamiento. Los padres que no se sienten satisfechos con su rol pueden experimentar dificultades para manejar el comportamiento de sus hijos y pueden ser más propensos a utilizar estrategias de disciplina negativas. Esto puede crear un ciclo de interacción negativa que afecta tanto a los padres como a los hijos. Además, la insatisfacción con la crianza puede impactar negativamente en la salud mental de los padres, contribuyendo a problemas como la depresión y la ansiedad. Por lo tanto, es crucial que los padres busquen apoyo y recursos que les ayuden a sentirse más satisfechos y competentes en su rol. Programas de educación parental y redes de apoyo social pueden ser herramientas valiosas para mejorar la satisfacción con la crianza y, en última instancia, el bienestar familiar. Compromiso El compromiso parental implica la dedicación y el esfuerzo continuo de los cuidadores para satisfacer las demandas emocionales, físicas y educativas de sus hijos. Esta dimensión es fundamental para el desarrollo infantil, ya que asegura que los niños reciban la atención y el cuidado necesarios para prosperar. Un alto grado de compromiso por parte de los cuidadores se asocia con una serie de beneficios para los niños, incluyendo un mejor rendimiento académico, una mayor confianza en sí mismos y una mejor capacidad para afrontar el estrés y los desafíos. Los cuidadores involucrados tienden a participar más activamente en la vida de sus hijos, participando activamente en sus actividades escolares y extracurriculares, y estableciendo una comunicación abierta y efectiva. El compromiso también implica la disposición de los padres para hacer sacrificios personales por el bienestar de sus hijos. Esto puede incluir ajustes en el trabajo, tiempo personal y recursos financieros para asegurar que los niños tengan acceso a oportunidades de desarrollo y crecimiento. La falta de compromiso, por otro lado, puede tener 46 consecuencias adversas significativas. Los niños que no reciben un compromiso consistente de sus padres pueden sentirse desatendidos y poco valorados, lo que puede llevar a problemas de comportamiento y dificultades emocionales. Además, la falta de compromiso parental puede afectar negativamente el rendimiento escolar y las relaciones sociales de los niños. Por lo tanto, es esencial que los padres reconozcan la importancia del compromiso en la crianza y trabajen para mantener un nivel alto de dedicación y apoyo para sus hijos. Comunicación El intercambio efectivo entre cuidadores e hijos es una de las piedras angulares del desarrollo infantil saludable. Esta dimensión no solo se refiere a la cantidad de diálogo entre cuidadores e hijos, sino también a la importancia de las interacciones. Una conversación sincera y transparente permite a los niños expresar sus sentimientos y preocupaciones, lo que fortalece la confianza y el entendimiento mutuo. Los cuidadores que practican una comunicación efectiva suelen ser más accesibles y empáticos, lo que facilita la solución de problemas y la toma de decisiones conjuntas. Además, la comunicación efectiva ayuda a los niños a desarrollar habilidades importantes, como escuchar atentamente y expresar sus pensamientos de manera clara. La falta de comunicación, por el contrario, puede llevar a malentendidos y conflictos dentro del hogar. Cuando los niños sienten que no pueden hablar libremente con sus padres, pueden recurrir a otras fuentes menos confiables para obtener información y apoyo. Esto puede resultar en problemas de comportamiento y dificultades emocionales. Además, una comunicación deficiente puede afectar la capacidad de los padres para guiar y educar a sus hijos de manera efectiva, lo que puede tener un impacto negativo en el desarrollo académico y social del niño. Por lo tanto, es fundamental que los padres se esfuercen por mantener canales de comunicación abiertos y efectivos, escuchando activamente a sus hijos y 47 respondiendo a sus necesidades con empatía y comprensión. Fomentar una comunicación saludable dentro del hogar no solo fortalece los lazos familiares, sino que también contribuye al bienestar general de los hijos. Disciplina La disciplina en la crianza se refiere a las estrategias y métodos que los padres utilizan para guiar y corregir el comportamiento de sus hijos. Esta dimensión es crucial para el desarrollo de la autodisciplina y el autocontrol en los niños. Una disciplina efectiva combina consistencia, firmeza y amor, asegurando que los niños entiendan las expectativas y las consecuencias de sus acciones. Los métodos de disciplina positiva, como el refuerzo positivo y la enseñanza de habilidades de resolución de problemas, han demostrado ser más efectivos que los castigos severos en la promoción de un comportamiento adecuado y en la construcción de una relación de respeto mutuo entre padres e hijos. La disciplina también juega un papel vital en el desarrollo moral del niño, ayudándolo a distinguir entre lo correcto y lo incorrecto. Sin embargo, es importante que la disciplina se aplique de manera justa y consistente. La disciplina inconsistente o excesivamente severa puede llevar a resentimientos y rebeldía, lo que puede afectar negativamente la relación entre padres e hijos. Además, el uso de castigos físicos o verbales duros puede causar daños emocionales a largo plazo, incluyendo problemas de autoestima y ansiedad. Por lo tanto, es esencial que los padres adopten enfoques de disciplina que no solo corrijan el comportamiento inapropiado, sino que también promuevan el desarrollo emocional y social saludable del niño. Proveer una guía clara y consistente, junto con el apoyo emocional, ayuda a los niños a desarrollar un sentido de responsabilidad y autocontrol, lo que les beneficiará a lo largo de su vida. 48 Autonomía La autonomía en la crianza se refiere a la capacidad y la libertad que se les otorga a los niños para tomar decisiones y actuar por sí mismos dentro de límites razonables. Fomentar la autonomía es fundamental para el desarrollo de la independencia y la autoeficacia en los niños. Los padres que apoyan la autonomía de sus hijos les permiten explorar, experimentar y aprender de sus errores, lo que contribuye a su crecimiento personal y a su capacidad para enfrentar desafíos futuros. La autonomía también está relacionada con la motivación intrínseca, ya que los niños que se sienten capacitados para tomar decisiones tienden a estar más motivados para alcanzar sus metas y superar obstáculos. Sin embargo, es crucial encontrar un equilibrio adecuado. Una autonomía excesiva sin una guía apropiada puede llevar a la toma de decisiones impulsivas y riesgosas, mientras que una autonomía insuficiente puede resultar en dependencia excesiva y falta de confianza en uno mismo. Los padres deben proporcionar un marco de apoyo que permita a los niños desarrollar sus habilidades de toma de decisiones y resolver problemas por sí mismos, al mismo tiempo que están disponibles para ofrecer orientación y apoyo cuando sea necesario. Fomentar la autonomía en los niños no solo les ayuda a desarrollar un sentido de responsabilidad personal, sino que también les prepara para ser adultos independientes y seguros de sí mismos. En resumen, la autonomía es un componente esencial en la crianza que, cuando se maneja adecuadamente, puede conducir a un desarrollo infantil saludable y equilibrado. Distribución de rol La distribución de roles en la crianza se refiere a la asignación de responsabilidades y tareas entre los padres y otras figuras de cuidado en el hogar. Esta dimensión es importante para el funcionamiento eficiente del hogar y para asegurar que las necesidades de los niños 49 se satisfagan de manera equilibrada. Una distribución equitativa de roles permite que ambos padres participen activamente en la crianza, lo que puede fortalecer la relación entre padres e hijos y proporcionar modelos positivos de cooperación y colaboración. Además, una distribución clara de roles puede reducir el estrés y el agotamiento parental, ya que las responsabilidades se comparten de manera más equitativa. No obstante, la distribución de roles puede ser una fuente de conflicto si no se maneja adecuadamente. Las expectativas poco claras o la falta de comunicación sobre las responsabilidades pueden llevar a malentendidos y resentimientos. Es esencial que los padres discutan y acuerden sus roles y responsabilidades de manera abierta y honesta, teniendo en cuenta las fortalezas y limitaciones de cada uno. Además, es importante ser flexibles y estar dispuestos a ajustar la distribución de roles según sea necesario para adaptarse a las circunstancias cambiantes y a las necesidades de los niños. Una distribución efectiva de roles no solo mejora el funcionamiento del hogar, sino que también sirve como un modelo positivo de cooperación y apoyo mutuo para los niños, enseñándoles la importancia del trabajo en equipo y la colaboración en las relaciones familiares. Deseabilidad social La deseabilidad social en la crianza se refiere a la tendencia de los padres a comportarse de manera que sea vista favorablemente por los demás, lo que a menudo implica adherirse a las normas y expectativas sociales sobre lo que constituye una buena crianza. Esta dimensión puede influir significativamente en las decisiones y comportamientos de los padres, ya que buscan cumplir con las expectativas de la sociedad, la familia extensa, y otros grupos de referencia. La presión por cumplir con estas normas puede llevar a los padres a adoptar prácticas de crianza que no necesariamente se alinean con sus propios valores o con las necesidades específicas de sus hijos. Por ejemplo, un padre puede sentirse obligado a 50 inscribir a su hijo en múltiples actividades extracurriculares para parecer comprometido y diligente, aunque esto pueda resultar en sobrecarga para el niño. Si bien la deseabilidad social puede motivar a los padres a esforzarse por brindar una buena crianza, también puede tener efectos negativos. La conformidad excesiva con las expectativas sociales puede llevar a la autocrítica y la ansiedad, especialmente si los padres sienten que no pueden cumplir con estas expectativas. Además, los niños pueden percibir estas tensiones y sentirse presionados a cumplir con los estándares sociales, lo que puede afectar su bienestar emocional. Es importante que los padres encuentren un equilibrio entre las expectativas sociales y las necesidades individuales de sus hijos, reconociendo que cada familia es única y que las mejores prácticas de crianza deben adaptarse a su contexto particular. Al hacerlo, los padres pueden proporcionar un ambiente más auténtico y seguro para sus hijos, promoviendo su desarrollo integral y bienestar emocional. 2.2.4 Teorías sobre la autoestima Se tienen muchas teorías acerca de la autoestima, entre ellas se pueden destacar la Teoría de la Autoeficacia, propuesta por Albert Bandura (1977), que sugiere que la autoestima se deriva de la creencia de uno en su capacidad para ejercer control sobre sus pensamientos, sentimientos y acciones. Según esta teoría, las personas que tienen altos niveles de autoestima creen que son capaces de enfrentar desafíos y superar las dificultades, lo que les permite tener una mayor confianza en sí mismos. Luego, la teoría de la cognición social, propuesta por Carl Rogers y otros (1961), sostiene que la autoestima se deriva de la valoración positiva de uno mismo. Según esta teoría, las personas con altos niveles de autoestima se ven a sí mismas como valiosas e importantes, y están dispuestas a aceptar y expresar sus pensamientos y sentimientos. 51 También, la teoría del self, propuesta por Morris Rosenberg (1965), sustenta que la autoestima se deriva de la imagen positiva que una persona tiene de sí misma. Según esta teoría, las personas con altos niveles de autoestima tienen una imagen positiva de sí mismas y se sienten seguras y valiosas. La teoría neofuncionalista desarrollada por E. Erikson (1950) se enfoca en el desarrollo del self, el proceso evolutivo y el contexto en el cual se desarrolla el self. Señala que una de las etapas necesarias para el desarrollo completo del self es la etapa de la identidad vs confusión, donde se establece la verdadera identidad y autoestima. Ahora bien, la teoría del apego propone que la autoestima se desarrolla en la relación con los cuidadores primarios, donde la experiencia de una crianza segura y la cercanía emocional permite al niño o niña sentir seguridad y valoración personal, lo cual se relaciona con un buen autoestima. Coopersmith (1967) propuso una teoría de la autoestima en su libro “The Antecedents of Self-Esteem” y detallado por Hosagi (2012) que argumenta que la autoestima se desarrolla en la infancia a través de las experiencias interpersonales y se mantiene a lo largo de la vida a través de un proceso continuo de retroalimentación positiva y negativa. La teoría de Coopersmith es la que se utilizó como la principal para poder estudiar la variable de autoestima. Esta teoría se sostiene que la autoestima se forma a través de tres procesos básicos: la presentación positiva de sí mismo, la comparación con otros y la valoración de sí mismo. Coopersmith propone que las personas desarrollan su autoestima a través de interacciones positivas con los demás, como recibir elogios y ser tratado con respeto, y a través de comparaciones con otros, como comparar sus logros con los de sus pares. Además, Coopersmith sostiene que las personas también desarrollan su autoestima a través de una valoración positiva de sí mismas, lo cual se refiere a la capacidad de una persona para evaluar sus pensamientos, sentimientos y acciones de manera positiva. 52 2.2.5 Dimensiones de autoestima Usando como base la teoría de la autoestima de Coopersmith, detallada por Hosagi (2012), se plantean las siguientes dimensiones: Sí mismo general La dimensión del “sí mismo general” en la teoría de la autoestima de Coopersmith se refiere a cómo una persona se valora, se respeta y se acepta a sí misma en un sentido amplio. Esta autovaloración general es el núcleo de la autoestima y afecta profundamente a la manera en que los individuos interactúan con el mundo que les rodea. Una autoestima saludable en esta dimensión permite a las personas enfrentar los desafíos de la vida con confianza y resiliencia, creyendo en su capacidad para superar obstáculos y alcanzar sus metas. El desarrollo de un “sí mismo general” positivo está influenciado por experiencias de éxito, reconocimiento de las propias habilidades y el apoyo emocional recibido, especialmente de figuras significativas como los padres. Social-pares La dimensión “social-pares” se centra en la percepción que tiene una persona de su lugar dentro de su grupo de iguales y cómo esta percepción afecta su autoestima. Las relaciones saludables con los compañeros son cruciales para el desarrollo social y emocional, proporcionando un espacio para aprender habilidades sociales, empatía y colaboración. Una autoestima positiva en este ámbito implica sentirse aceptado, valorado y respetado por los pares, lo que contribuye a un sentido de pertenencia y bienestar social. Las experiencias negativas, como el rechazo o el acoso por parte de los compañeros, pueden dañar la autoestima en esta dimensión, subrayando la importancia de fomentar entornos inclusivos y de apoyo. 53 Hogar-padres La dimensión “hogar-padres” refleja el impacto de la relación y las interacciones familiares en la autoestima de una persona. Un entorno familiar caracterizado por el amor, el apoyo y el reconocimiento nutre la autoestima, brindando a los individuos una base sólida de seguridad y autoaceptación. Los padres que practican un estilo de crianza equilibrado, promoviendo la independencia al tiempo que ofrecen guía y apoyo, fomentan el desarrollo de una autoestima saludable en sus hijos. Por el contrario, un ambiente familiar conflictivo o una crianza excesivamente crítica pueden socavar la autoestima, llevando a dudas sobre el propio valor y dificultades en las relaciones exteriores. Entorno social La dimensión “entorno social” abarca la influencia de la comunidad y la sociedad más amplia en la autoestima de un individuo. La percepción de aceptación, éxito y respeto dentro de diversos contextos sociales, como la escuela, el trabajo y la comunidad, juega un papel significativo en cómo las personas se valoran a sí mismas. Una integración social positiva y la participación en actividades significativas pueden reforzar la autoestima, mientras que la discriminación, el estigma o el fracaso pueden tener efectos adversos. Esta dimensión destaca la importancia de crear entornos sociales que promuevan la diversidad, la inclusión y el reconocimiento de los logros individuales para apoyar el bienestar emocional de todos los miembros de la sociedad. 2.2.6 Teorías de conducta infractora de la ley Hay varias diferencias que se han identificado entre los menores que cometen delitos y los que no los cometen. Uno de los aspectos más importantes es la presencia de factores de riesgo. Los menores que cometen delitos suelen tener una may