Para optar el Título Profesional de Licenciada en Psicología Arequipa, 2022 FACULTAD DE HUMANIDADES Escuela Académico Profesional de Psicología Tesis Kiara Apumayta Quino Relación entre estilos de apego y niveles de adicción al sexo en estudiantes de una universidad privada de Arequipa, 2021 Esta obra está bajo una Licencia "Creative Commons Atribución 4.0 Internacional" . 2 DEDICATORIA A mi mamá, Marilyn Ana Quino Ibañez de Apumayta, quien no me abandonó en los peores momentos. A mi papá Wilden Apumayta Torres, quien a pesar de no poderme dar todo, lo ha hecho y no se ha dado cuenta. A mi hermana menor Karla Fabiana Apumayta Quino, que se esfuerza por comprenderme y apoyarme. A mi hermano menor Wilden Fausto Darius Apumayta Quino, quien tiene un alma pura y bondadosa. A Vanesa, Axel, Marian, Germaine y Gian Pierre, quienes me acompañaron en muchas etapas de mi vida en especial las más difíciles, que me demostraron amor incondicional y sobre todo el apoyo emocional; muy importante a mi pareja Franco Daniel, quien me motivo e impulsó a continuar y no rendirme en el proceso y me demostró con amor y cariño todo lo que uno puede lograr, el tiempo no está hecho para medirlo, sino para vivirlo. 3 AGRADECIMIENTOS A Dios, quien me dio la dicha de tener una familia unida. A mis padres, por el apoyo incondicional que obtuve. A mis hermanos, por motivarme día a día a acabar mi carrera universitaria. Agradezco a mi asesora de tesis, la Mg. Milagros Francis Roda Malaga, por su apoyo y guía durante todo el desarrollo del presente estudio. Y para finalizar agradezco a cada docente que se tomó el tiempo y la dedicación de enseñarme a lo largo de los años sobre todo los valores y la ética que fue inculcada desde el inicio. 4 RESUMEN Este estudio cuantitativo, de diseño básico, de nivel correlacional y de corte transversal, se llevó a cabo para determinar la relación entre estilos de apego y los niveles de adicción al sexo en universitarios de Arequipa en el 2021. Participaron 424 estudiantes de una universidad privada, quienes fueron seleccionados mediante un muestreo no probabilístico de tipo censal. La recolección de datos se dio mediante la aplicación del Cuestionario de Apego Adulto-versión reducida (Camir-R) y el Instrumento de Medición de Adicción al Sexo (MAS). Se encontró que los estilos de apego se relacionaban con los niveles de las dimensiones: conducta sexual violenta; estimulación pornográfica; multiplicidad de parejas; sexo exhibicionista de la variable adicción al sexo. Se evidenció también que aquellos con un estilo de apego evitativo, poseen una mayor incidencia de niveles altos en las diferentes dimensiones evaluadas de adicción al sexo. Palabras clave: estilos de apego, adicción al sexo, universitarios, relaciones interpersonales, salud psicológica, salud sexual y salud reproductiva. 5 ABSTRACT This quantitative, basic design, correlational and cross-sectional study was carried out to determine the relationship between attachment styles and levels of sex addiction in university students from Arequipa in the year 2021. 424 students from a private university, who were selected through a non-probabilistic census-type sampling. Data collection was done through the application of the Adult Attachment Questionnaire - Reduced Version (Camir-R) and the Sex Addiction Measurement Instrument (MAS). Attachment styles were found to be related to the levels of the dimensions: violent sexual behavior; pornographic stimulation; multiplicity of couples; exhibitionist sex of the sex addiction variable. It was also evidenced that those with an avoidant attachment style have a higher incidence of high levels in the different dimensions of sex addiction evaluated. Keywords: attachment styles, sex addiction, university students, interpersonal relationships, psychological health, sexual health and reproductive health. 6 ÍNDICE DEDICATORIA 2 AGRADECIMIENTOS 3 RESUMEN 4 ABSTRACT 5 ÍNDICE 6 ÍNDICE DE TABLAS 8 INTRODUCCIÓN 10 CAPÍTULO I PLANTEAMIENTO DEL ESTUDIO 12 1.1. Planteamiento y Formulación del Problema 12 1.2. Formulación del Problema 15 1.2.1. Problema general 15 1.2.2. Problemas específicos 15 1.3. Objetivos 15 1.3.1. Objetivo general 15 1.3.2. Objetivos específicos 15 1.4. Justificación 16 1.4.1. Justificación teórica 16 1.4.2. Justificación Social 16 1.4.3. Justificación práctica 17 1.4.4. Justificación metodológica 18 CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO 19 2.1. Antecedentes del Problema 19 2.1.1. Antecedentes internacionales 19 2.1.2. Antecedentes nacionales 21 2.1.3. Antecedentes locales 23 2.2. Bases Teóricas 24 2.2.1. Estilos de apego 24 2.2.2. Adicción al sexo o hipersexualidad 34 2.3. Términos Básicos 42 CAPÍTULO III HIPÓTESIS Y VARIABLES 44 3.1. Hipótesis 44 3.1.1. Hipótesis general 44 3.1.2. Hipótesis específicas 44 3.2. Operacionalización de variables 45 CAPÍTULO IV DISEÑO METODOLÓGICO 47 7 4.1. Métodos, Tipo y Nivel de la Investigación 47 4.1.1. Método de la investigación 47 4.1.2. Tipo de la investigación 47 4.1.3. Nivel de la investigación 47 4.2. Diseño de la Investigación 47 4.3. Población y Muestra 48 Tabla 1 49 Número de alumnos matriculados según semestre académico 49 4.4. Técnicas de Recolección y Análisis de Información 50 4.4.1. Instrumento para medición de la variable estilos de apego 50 Tabla 2 53 Baremos de calificación del Cuestionario de Apego Adulto-versión reducida (Camir-R) 53 4.4.2. Instrumento para medición de la variable adicción al sexo 53 Tabla 3 55 Baremos de calificación del instrumento de medición de adicción al sexo (MAS) 55 4.5. Técnica de Análisis de Datos 56 4.6. Aspectos Éticos 57 CAPÍTULO V RESULTADOS Y DISCUSIÓN 58 5.1. Resultados 58 5.2. Discusión 65 CONCLUSIONES 70 RECOMENDACIONES 72 REFERENCIAS 74 Anexos 80 Formulario virtual 88 Sábana de datos en SPSS 89 8 ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1 Número de alumnos matriculados según semestre académico Tabla 2 Baremos de calificación del Cuestionario de Apego Adulto-versión reducida (Camir-R) Tabla 3 Baremos de calificación del Instrumento de medición de adicción al sexo (MAS) Tabla 4 Prueba K-S por dimensiones Tabla 5 Tabla de contingencia entre Estilos de apego y niveles de Adicción al sexo Tabla 6 Correlación entre estilos de apego y las dimensiones de la variable adicción al sexo según chi cuadrado Tabla 7 Estilo de apego predominante según sexo de los estudiantes Tabla 8 Niveles de adicción al sexo en los estudiantes Tabla 9 Relación entre estilos de apego y multiplicidad de parejas en los estudiantes Tabla 10 Tabla de contingencia entre estilos de apego y fantasías sexuales en los estudiantes Tabla 11 Tabla de contingencia entre estilos de apego y fetichismo en los estudiantes 9 ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1 Estilo de apego predominante en los estudiantes 10 INTRODUCCIÓN Investigar temas relacionados a la sexualidad constituye aún un tabú para gran parte de la población y, por tanto, son objeto de represión, dogmatismos, ideas estereotipadas e ignorancia; por ello, el haber realizado la presente investigación al respecto constituye un gran aporte para la psicología y para las ciencias sociales, ya que se requiere de un alto nivel de abstracción, liberarse de ideas preconcebidas y abordar los fenómenos con el rigor científico debido. La sexualidad se encuentra presente a lo largo de nuestra existencia e influye tanto en el comportamiento como en la actitud que las personas adoptan frente al mundo en sus diferentes condiciones y contextos. Al respecto, Bowlby (1983) señala que, mediante la interacción temprana, las personas generan un modelo representacional interno, con el que interpretaran las acciones e intenciones del resto. Producto de dicha interpretación, el individuo manifiesta el patrón de comportamiento que mejor se ajuste a las exigencias del entorno. El modelo representacional interno se origina sobre la base de la atención y disponibilidad que demuestren los cuidadores durante los primeros años de vida. Si los cuidadores saben responder adecuadamente a las necesidades del infante, existe una mayor probabilidad que este desarrolle un concepto positivo acerca de las relaciones interpersonales y espere consecuencias positivas de dichas interacciones. Por tanto, las relaciones tempranas han influido en la calidad y cantidad de relaciones interpersonales, que establezca el individuo a lo largo de su vida (Bartholomew & Horowitz, 1991), ello cobro especial relevancia al momento de analizar las relaciones de pareja y la sexualidad per se. Así mismo, también se consideró aspectos socioculturales que influyen en las interacciones humanas, hoy en día se aprecia una sociedad en constante transformación y que impone un ritmo de vida acelerado a las personas. Ello sumado al gran número de familias 11 disfuncionales, es de suponer que un número considerable de infantes y niños se desenvuelven en un ambiente familiar violento (en cualquiera de sus manifestaciones) y más abocado a satisfacer necesidades físicas que a aquellas necesidades de carácter emocional y/o afectivas, y genera así apegos desadaptativos. De acuerdo con diversos estudios, los apegos desadaptativos se relacionan positivamente con la aparición de psicopatologías (entre ellas la adicción al sexo), resultados que fueron corroborados en el presente estudio. Por las razones mencionadas, esta investigación se emprendió debido al interés por abordar académicamente la relación entre estilos de apego y los niveles de adicción al sexo en universitarios arequipeños, durante el 2021. El estudio se realizó desde el paradigma cuantitativo, con un nivel de investigación correlacional y con un corte transversal. La presente investigación se compone de cinco capítulos: el primero versa sobre el planteamiento del problema; el segundo contiene el marco teórico; el tercero, las hipótesis y operacionalización de variables; el cuarto, el diseño metodológico; el quinto, los resultados, conclusiones, discusión, recomendaciones y referencias bibliográficas. Asimismo, el estudio es cuantitativo y de nivel correlacional. Se utilizó un muestreo probabilístico de tipo censal de los estudiantes de la carrera de Psicología de una universidad privada de Arequipa, 2021; por tanto, los resultados presentados deben ser considerados como representativos para la universidad y la carrera profesional en la que se realizó la presente investigación, mas no para otras casas de estudio o carreras profesionales. 12 CAPÍTULO I PLANTEAMIENTO DEL ESTUDIO 1.1. Planteamiento y Formulación del Problema Bowlby (1998) señala que la capacidad para establecer relaciones interpersonales satisfactorias y establecer lazos afectivos es un indicador clave de salud mental; el autor señala que las relaciones tempranas que se establecen entre infante y cuidador influyen en la calidad de las relaciones que el individuo entabla durante su vida. Por tanto, el apego constituye un aspecto fundamental en las relaciones de pareja, ya que de acuerdo con el estilo de apego que se posea, se habrá de conformar relaciones interpersonales con características distintivas. Autores como Feeney. & Noller (1990) señalan que el infante aprende patrones básicos de interacción cercana y afectiva, que se replican en sus relaciones de pareja. Entonces, el amor adulto o de pareja es la manifestación del apego (Hazan & Shaver, 1987). Asimismo, Retana y Sánchez (2008) señalan que aquellos con apego seguro tienden a ser fieles en sus relaciones de pareja; aquellos con un apego inseguro tienden a ser inestables en sus relaciones de pareja, experimentan niveles altos de ansiedad y requieren atención constante de su pareja, además utilizan las relaciones coitales para acceder y seducir a la pareja, así como también como medio para acercarse emocionalmente (Oliva, 2004). Aquellos con apego evitativo tienden a mantener relaciones sexuales casuales, sin embargo, dichos encuentros se caracterizan por su bajo nivel de intimidad erótica y generalmente poco satisfactorias (Gómez et al., 2011), además tienden a ser controladores con sus parejas (Davis et al., 2004) y utilizan el sexo como una forma de afrontamiento personal (Tracy et al., 2003) ante el estrés y conflictos de pareja que se pudieran suscitar. Por otro lado, la hipersexualidad, también llamada adicción al sexo, es una psicopatología caracterizada por un deseo sexual desmedido y sobre el cual carece de control 13 quien lo padece (Kafka, 2010). Este trastorno tiene una incidencia aproximada de 6 % de la población en general (Schneider, 1989), cifra elevada que da cuenta de una realidad experimentada silenciosamente por un grupo significativo de personas. Aunado a ello, a menudo este trastorno coexiste con las denominadas adicciones convencionales (alcoholismo, tabaquismo, etc..) (Scheneider, 1991), trastornos afectivos (ansiedad, depresión) y trastornos de personalidad (Goodman, 1993). El sexo-adicto posee una autoestima deteriorada, generalmente tiene problemas de pareja, posee un riesgo elevado de contraer SIDA y/o otras ETS, acarrea problemas: sociales, legales, laborales; también puede implicar intentos de suicidio o ideación suicida (Echeburúa, 2012), descuida su aspecto personal y su salud (Kafka, 2010). Asimismo, la pareja y los familiares del adicto poseen un elevado riesgo de convertirse en coadictos, participando en actividades sexuales que les pueden resultar incómodas y traumáticos; los coadictos experimentan síntomas ansiosos, insomnio, consumo excesivo de calmantes, problemas gastrointestinales, problemas alimentarios, adicción al trabajo y adicción a sustancias (Schneider, 1991). Por otro lado, habría que evaluar también los rasgos de personalidad del coadicto, siendo que algunos pueden hacer uso del sexo para manipular al adicto o para controlar su conducta, asumiendo así un rol activo en el mantenimiento del problema. La familia es un sistema que se autorregula y en el que la acción individual de los miembros termina por afectar al conjunto. Asimismo, la familia se encuentra inmersa en su sistema social, el cual estigmatiza a todos aquellos cuyo comportamiento no se ajusta a lo normado o al promedio (Goffman, 1963); por lo que la familia del adicto puede ser estigmatizada. De esta forma, el adicto se constituye como fuente de problemas para la familia 14 y como motivo de vergüenza para los familiares (otra similitud con aquellos que padecen una adicción tradicional. La proliferación de las TIC y el uso masivo de internet, ha permitido que los sexo- adictos al sexo han encontrado una fuente inmensa y además de fácil acceso mediante el cual conseguir material pornográfico e interactuar con miles de personas con fines sexuales (cibersexo, envío de material íntimo, etc.). Por su parte, Serrano y Cuesta (2017) señalan que los niños y adolescentes pueden verse especialmente perjudicados al estar expuestos a una cantidad inmensa de imágenes y vídeos sexuales de todo tipo, puesto que esto incrementa la probabilidad de ampliar sus espectros sexuales y generar problemas sexuales, así como una concepción distorsionada de la práctica sexual. Además, el consumidor asiduo de pornografía genera una figura distorsionada de la sexualidad y de las relaciones coitales, debido a que la pornografía suele mostrar a la mujer ocupando un rol pasivo y oprimido durante las relaciones sexuales, además dichas escenas presentan violencia implícita o explícita. La sexualidad se ve influida por factores socioculturales. La mayoría de sociedades latinoamericanas suelen caracterizarse por regirse según principios tradicionalistas, machistas y marianistas, ejemplo de ello es que en los hombres latinoamericanos se permite e incluso fomenta el tener relaciones sexuales, además se suele promover la promiscuidad sexual en estos. Por el contrario, dichas conductas son reprimidas en las mujeres (Seleme et al., 2010) y quienes las practican pueden ser objeto de estigmatización social (Goffman, 1963). Es por la socialización diferenciada, que se impone ciertos modelos de conducta de acuerdo al sexo de los individuos (Rios, 2021). A nivel mundial, son escasas las investigaciones realizadas con el objetivo de analizar la relación existente entre estilos de apego y los niveles de adicción al sexo en estudiantes 15 universitarios en general, y son aún más escasos los estudios realizados con tal fin en estudiantes de Psicología de la ciudad de Arequipa. Asimismo, el estudio da cuenta de una realidad silenciosa que afecta a un porcentaje considerable de alumnos y que puede ser indicador de otro tipo de trastornos. 1.2. Formulación del Problema 1.2.1. Problema general ¿Existe relación entre estilos de apego y el nivel de las dimensiones de adicción al sexo en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021? 1.2.2. Problemas específicos • ¿Cuál es el estilo de apego predominante en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021? • ¿Cuál es el tipo de adicción al sexo predominante en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021? • ¿Existe relación entre estilos de apego y las dimensiones predominantes de adicción al sexo en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021? 1.3. Objetivos 1.3.1. Objetivo general Determinar la relación entre estilos de apego y el nivel de las dimensiones de adicción al sexo en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021. 1.3.2. Objetivos específicos • Determinar el estilo de apego predominante, en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021. 16 • Determinar el tipo de adicción al sexo predominante, en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021. • Determinar la relación entre estilos de apego y las dimensiones predominantes de adicción al sexo en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021. 1.4. Justificación 1.4.1. Justificación teórica Arango (2008) señala que el investigar sobre temas de sexualidad implica un alto nivel de capacidad de abstracción respecto al sistema, además de analizar objetivamente un aspecto experimentado subjetivamente por el ser humano, asimismo el investigador debe poseer la capacidad de analizar propias posturas y guiarse por un criterio científico. Debido a la complejidad de las variables objeto de estudio, es que, a nivel internacional y nacional, son escasos los estudios al respecto. Siles (2017) realizó un estudio cualitativo de revisión documental de los estudios realizados acerca de la sexualidad en Latinoamérica desde el 95 al 2010, encontrando que el número de estudios era escaso. Aunado a ello, los resultados obtenidos tienen la característica de haberse llevado a cabo durante la pandemia de COVID-19, la cual ha impactado negativamente en la salud mental de la población. Por tanto, los resultados que obtenidos se constituyen en un gran aporte académico y como antecedentes para futuros estudios. 1.4.2. Justificación Social Barragán et al. (2021) informan acerca de un cambio generacional respecto a la sexualidad, actitudes y comportamientos sexuales de las generaciones milenial (1981-2000) y centenial (2001 en adelante) con respecto a generaciones anteriores, siendo las generaciones recientes más liberales. Dicho cambio es significativo, ya que implica un cambio sustancial en 17 los patrones de interacción que establece toda una relación y que influye a su vez en la siguiente; los autores señalan también que dicho cambio puede deberse a la proliferación de las TIC e internet. Por tanto, es relevante estudiar los estilos de apego, así como los niveles de adicción al sexo que presenta la población joven. Debido a la estigmatización que recae en el adicto y en sus allegados, es que dicha realidad suele experimentarse en la clandestinidad y con vergüenza. Es por los motivos mencionados anteriormente, que el presente estudio se justifica socialmente, puesto que está dando cuenta de un fenómeno silencioso, que puede estar afectando a cientos de jóvenes universitarios y a sus familias. 1.4.3. Justificación práctica Barragán et al. (2021) sostienen que entender el comportamiento sexual de los jóvenes es de suma relevancia, puesto que permite comprender y atender diferentes problemas de salud pública. Por ello, estudiar el apego y la adicción al sexo en universitarios es importante, debido a que dependiendo del tipo de apego y la prevalencia de la adicción al sexo, se presentan alteraciones en la calidad de sus relaciones interpersonales, así como su desempeño en otras áreas de la vida (laboral, educativa, amorosa, etc.). Sobre la base de los resultados obtenidos, se puede desarrollar intervenciones o talleres dirigidas a desarrollar estilos de apego adaptativos. Asimismo, se pueden desplegar políticas y medidas preventivas de casos de adicción al sexo y la prevención de prácticas sexuales riesgosas, las cuales deben ser promovidas por las autoridades de la universidad. De esta manera se está contribuyendo a preservar la salud de los estudiantes (mental y física). 18 1.4.4. Justificación metodológica Siles (2017) encontró que el número de estudios realizados respecto a la sexualidad en Latinoamérica era escaso y que se llevaron a cabo desde un enfoque cualitativo siendo solo algunos que se apoyaban con entrevistas semiestructuradas, aportando así cierta data de carácter numérico. El presente estudio se distingue por realizarse desde el enfoque cuantitativo, utilizando instrumentos validados para el contexto y población objeto de estudio. Asimismo, se hizo uso de las TIC para la recolección de datos, siendo esta realizada mediante un formulario virtual basado en los instrumentos seleccionados. Asimismo, el procesamiento de datos se realizó haciendo uso de la versión 28 del software SPSS y la versión 365 de Excel, por tanto, el procesamiento de datos se realizó mediante el uso de software y pruebas más actualizadas, lo cual asegura que los resultados son válidos y confiables. 19 CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO 2.1. Antecedentes del Problema 2.1.1. Antecedentes internacionales Respecto a los antecedentes de investigación internacionales, se consideran de especial relevancia los siguientes estudios, debido a su similitud con nuestras variables objeto de estudio y a la realidad peruana: García et al. (2020) realizaron un estudio cuantitativo, correlacional y transversal titulado “El papel de los problemas emocionales en la hipersexualidad” con el objetivo de determinar la relación entre el estado anímico y la conducta hipersexual. Participaron 400 adultos (69 % eran hombres y 31 % eran mujeres) que tenían entre 18 y 40 años a quienes se aplicó el Inventario de Hipersexualidad (IH) y la escala de ansiedad-depresión hospitalaria. No se encontró diferencias según sexo en cuanto a los niveles de ansiedad; los hombres poseían mayores niveles de depresión que las mujeres; los hombres poseían mayores niveles de hipersexualidad que las mujeres. La ansiedad influía directamente en los niveles de hipersexualidad y la edad se relacionaba inversamente con esta. Rocha et al. (2019) llevaron a cabo el estudio “Los estilos de apego parental y dependencia emocional en las relaciones románticas de una muestra de jóvenes universitarios de Colombia”, el cual era cuantitativo, de nivel descriptivo-correlacional y transversal. Participaron 500 universitarios colombianos (66 % mujeres y 34 % hombres). Se recolectaron los datos mediante la aplicación del IPPA modificado y el CDE. Por tanto, se determinó que existe una relación directa entre las variables. 20 Pérez et al. (2019) realizaron un estudio cuantitativo correlacional comparativo titulado “Estilos de apego en la relación de pareja de hombres y mujeres en la adultez temprana y adultez media”, para analizar y comparar los estilos de apego en 200 adultos (50 % hombres y 50 % mujeres), de dos grupos etarios (20-40 años y 40-65 años). Se aplicó el cuestionario de Estilos de apego para la recolección de datos. Se determinó que el apego seguro fue predominante en la adultez temprana (20-40 años), mientras que el apego ansioso predominaba en la adultez media (40-65 años). No se encontró diferencias según sexo. Castro et al. (2018) plantearon un estudio cuantitativo, descriptivo, correlacional y transversal titulado “Ansiedad social, adicción al internet y al cibersexo: su relación con la percepción de salud” para determinar la relación entre las variables. Participaron 214 adultos jóvenes (18-30 años) de la ciudad de Bogotá, Colombia. Se encontraron niveles bajos en las variables analizadas. Se encontraron correlaciones positivas y significativas entre adicción al internet y al cibersexo con enfermedad física en las mujeres; Se encontró una relación inversa entre adicción a Internet y al cibersexo con la salud mental en los hombres. De la Villa Moral et al. (2017), en su investigación cuantitativa, descriptiva correlacional, titulada “Violencia en el noviazgo, dependencia emocional y autoestima en adolescentes y jóvenes españoles”, estudiaron la relación entre dichas variables según sexo y nivel educativo en una muestra de 224 personas (15-26 años). Se aplicó la Escala de Autoestima de Rosenberg, el IRIDS-100 y el CUVINO. Se determinó que la dependencia emocional se relacionaba directamente con la violencia durante el noviazgo. Por otro lado, la dependencia emocional se relacionaba inversamente con la autoestima. De manera similar, la violencia en el noviazgo se relacionaba inversamente con la autoestima. 21 Ferrer et al. (2016), en su investigación cuantitativa, descriptiva correlacional y transversal titulada: “Psicopatología y personalidad en la adicción al sexo. Estudio piloto”, describen la sintomatología del Eje I en comorbilidad con la compulsividad sexual mediante cibersexo. Participaron 49 pacientes, diagnosticados con el Trastorno Sexual no Especificado, siguiendo los criterios DSM–5, quienes recibían tratamiento en un hospital universitario de España. Se aplicó SCL-90, SCS, TCI-R, HBI-19 e ISST, además de una ficha sociodemográfica e historia clínica. Los autores no encontraron sintomatología psiquiátrica significativa, pero si se encontró una prevalencia considerable de compulsividad sexual, por lo que poseen un elevado riesgo de padecer conducta sexual adictiva por internet. 2.1.2. Antecedentes nacionales A nivel nacional, se consultaron los siguientes estudios: Chumbiauca (2021), quienes realizaron un estudio cuantitativo, correlacional y transversal titulado “Estilos de apego y actitudes favorables hacia la violencia sexual en jóvenes del distrito de Ate, Lima, 2021” para determinar si existe relación entre las variables. Participaron 398 jóvenes que tenían entre 20 y 25 años a quienes se aplicó la escala de apego adulto y la escala de actitud favorable hacia la violación sexual. Se determinó que todos los estilos de apego a excepción del apego seguro, se relacionan con una intensidad baja con las actitudes favorables hacia la violencia sexual (p=.00). Por su parte, Angeles (2020) realizó el estudio titulado “Perdón y estilos de apego en universitarios que tienen una relación de pareja”, el cual se llevó a cabo desde el paradigma cuantitativo, con un nivel relacional y un corte transversal para determinar la relación entre variables. Participaron 260 universitarios hombres y mujeres a quienes se aplicó la escala del perdón en la relación de pareja y la escala de estilos de apego para adultos. Se encontró que el 22 comportamiento positivo se relacionaba inversamente con el apego; por otro lado, el afecto, el comportamiento positivo y la compasión se relacionaban inversamente con el apego ansioso. A su vez, Barreto y Rodríguez (2019), en su investigación cuantitativa, correlacional y transversal titulada “Apego y dependencia emocional en estudiantes universitarios de la provincia de Santa”, determinó la relación entre las variables en una muestra de 355 estudiantes (158 hombres y 197 mujeres) con edades comprendidas entre 18 y 30 años. Se aplicó el Camir- R y el CDE para recolectar los datos. Se determinó que las dimensiones miedo a la soledad se relacionaban inversamente con expresión limite; por otro lado, el apego evitativo se relacionaba directamente con la dependencia emocional. Mientras que Pérez y Peralta (2019) realizaron la investigación cuantitativa, descriptiva correlacional, titulada “Dependencia emocional y adicción al sexo en una comunidad LGBT y heterosexuales” para estudiar la relación entre variables mencionadas en una muestra de 52 ciudadanos de la ciudad de Trujillo (37 heterosexuales y 15 integrantes de la comunidad LGBT), a quienes se les aplicó el CDE y el MAS. Las personas LGBT tenían mayores puntuaciones de adicción al sexo que los heterosexuales; en ambos grupos existía una relación directa y significativa entre adicción al sexo y fetichismo con la dependencia emocional; se encontró que en los integrantes de la comunidad LGBT, la DE se relacionaba directamente con la ansiedad de separación; asimismo las fantasías sexuales se relacionaban directamente con expresión límite. Por su parte, Almuelle (2017) ejecutó la investigación cuantitativa, de nivel descriptivo y corte transversal titulada “Representaciones mentales de apego en un grupo de mujeres con diagnóstico de trastorno de personalidad limítrofe”. Participaron 21 mujeres diagnosticadas con TLP que tenían entre 18 y 41 años y se les aplicó el CaMir y el cuestionario de personalidad 23 limítrofe (BPQ). El apego predominante en las participantes fue el apego evitativo. Se encontró que las participantes experimentaban sensación de abandono y rechazo por parte de sus familiares, por lo que, el entorno familiar es percibido como poco acogedor. No se encontró relación entre los estilos de apego y la intensidad de la sintomatología limítrofe. 2.1.3. Antecedentes locales Valdivia (2021), desde el paradigma cuantitativo, realizó un estudio básico de tipo no experimental, de nivel correlacional y de corte transversal titulado “Estilos de Apego y autoestima en estudiantes universitarios”. Se llevó a cabo con una muestra de 210 estudiantes de primer año de las escuelas profesionales de Arquitectura y Psicología de una universidad privada a quienes se aplicó el Camir-R y el Inventario de Autoestima de Coopersmith. Mediante coeficiente de rho de Spearman, se demostró que sí existe relación entre las variables autoestima y algunos estilos de apego. A su vez, Valderrama (2021), desde el paradigma cuantitativo, realizó un estudio básico de tipo no experimental, de nivel correlacional y de corte transversal titulado: “Estilos de apego adulto y síntomas psicopatológicos en estudiantes de una universidad privada de Arequipa 2020”. Participaron 2778 estudiantes universitarios (1317 de administración de negocios; 333 de contabilidad; 816 de psicología; 312 de educación) que se encontraban matriculados en el periodo 2020-2. Se aplicó el Camir–R y el Symptom Assessment-45 Questionnaire (SA-45). Los resultados hallados mostraron que existe una relación entre apego inseguro y síntomas psicopatológicos. El apego seguro se relacionaba inversamente con síntomas psicopatológicos. Begazo & Rodrigo (2019) plantearon un estudio cuantitativo, correlacional y transversal titulado “Relación de los estilos de apego con la resiliencia en mujeres víctimas de violencia conyugal” para determinar la relación entre las variables en una muestra de 40 mujeres a 24 quienes se aplicó el CAMIR y la escala de resiliencia de Wagnield y Young (1993), adaptada a Perú por Novella (2002). Se encontró que el apego evitativo se relacionaba positivamente con la resiliencia. Mientras que Conocuica y Ramos (2018), desde el paradigma cuantitativo, realizó un estudio básico de tipo no experimental, de nivel correlacional y de corte transversal titulado: “Estructura familiar y dependencia emocional en jóvenes universitarios”. Participaron 942 universitarios (455 tenían una relación amorosa y 487 eran solteros), a quienes se les aplicó una ficha sociodemográfica y el Cuestionario de Dependencia Emocional CDE. Se encontró que la estructura familiar se relacionaba con la dependencia emocional. A su vez, Lira (2017), desde el paradigma cuantitativo, realizó un estudio básico de tipo no experimental, de nivel correlacional y de corte transversal titulado: “Alexitimia y dimensiones de apego adulto en estudiantes de posgrado”. Participaron 74 estudiantes de posgrado de una universidad privada de Arequipa con edades entre 23 y 54 años. Para la recolección de datos se aplicó el Toronto Alexithymia Scale (TAS-20) y el ECR-R. Se encontró una relación positiva entre alexitimia y las dimensiones de ansiedad y evitación de la variable apego; se encontró una relación inversa entre satisfacción y tiempo en las relaciones de pareja. 2.2. Bases Teóricas 2.2.1. Estilos de apego El apego es una variable multidimensional y multicausal, cuyo origen se remonta a la etapa embrionaria. Es una conducta instintiva, sin pauta fija de aparición cuyas manifestaciones varían de acuerdo al entorno (Bowlby, 1983), el momento evolutivo del individuo y al tipo de interacción establecida. Se trataría de una necesidad intrínseca y universal de establecer relaciones emocionales cercanas con figuras de apego, generalmente sus cuidadores. 25 La figura del cuidador es asumida generalmente por adultos (padres, tíos o abuelos), pero no es poco frecuente que los hermanos mayores también asuman dicho rol; los hermanos también pueden ser figuras de apego ya sea porque uno asume el rol de cuidador del otro o porque existe una relación cercana con estos (Ainsworth, 1989). Para el abordaje teórico de la variable estilos de apego, se consultó la teoría del apego de Bowlby y la expansión teórica de Ainsworth. Según esta teoría, las relaciones con las figuras de apego varían cualitativa y cuantitativamente con el paso de los años, varían también las personas a las cuales va dirigido tal vínculo afectivo (Ainsworth, 1989; Bowlby, 1998, citados por Yaben et al., 2001). Por ejemplo, durante la infancia y la niñez, los padres son las principales figuras de apego, quienes son desplazados en la adolescencia por el grupo de pares y posteriormente, por la pareja (quien suele cobrar un rol más importante desde la juventud o adultez temprana). A) Modelo teórico de Bowlby Bowlby (1983) señala que, mediante interacciones repetidas con figuras de apego, generamos un concepto personal (modelo representacional interno) y concepto acerca de los otros (modelo representacional externo): a) El modelo representacional interno. Dicho modelo se desarrolla sobre la base de la calidad y cantidad de relaciones que se establezca con las figuras de apego, y genera una percepción acerca de las relaciones interpersonales y sobre qué se espera de estas. Este modelo permite interpretar las acciones del resto de personas y, de acuerdo con ello, modular su conducta (Bowlby,1980). Incluye representaciones acerca sí mismo, de sus capacidades (Guzmán et al., 2016), por tanto, es base para la conformación de la autoestima y autoconcepto. 26 b) El modelo representacional de los otros. Se forma a partir de las relaciones interpersonales, teniendo una especial relevancia aquellas relaciones con figuras de apego durante las etapas vitales tempranas. Dichas relaciones tempranas sientan la base para las relaciones interpersonales futuras (Bartholomew & Horowitz, 1991). Si el cuidador se mostró atento a las necesidades físicas y afectivas del infante, entonces este creará una representación del entorno, esperando cosas positivas del mismo; ocurre lo opuesto cuando se tuvo cuidadores negligentes o fríos emocionalmente. El modelo teórico del apego de Bowlby (1980) señala que existen cuatro sistemas de conductas que interactúan y terminan estableciendo un determinado estilo de apego. Dichos sistemas son los siguientes: i) Conductas de apego. Sistema que engloba todas aquellas conductas orientadas a buscar contacto y relaciones próximas con las figuras de apego (Bowlby, 1980). Bowlby (1999) refiere que el niño experimenta ansiedad y sentimientos de abandono ante una eventual separación sea esta imaginaria o real, dichos comportamientos suelen manifestarse cuando los infantes son dejados con un cuidador desconocido y en un lugar desconocido; al reencontrarse con su cuidador, los infantes suelen demostrar un comportamiento de intenso aferramiento o, por el contrario, se mostraran indiferentes, todo dependerá del tipo de relación infante-cuidador (Bowlby, 1983). ii) Sistemas de exploración. Opera de manera contraria al sistema de conductas de apego, siendo que, cuando la actividad de uno de los sistemas se exacerba, la actividad del otro disminuye (Bowlby, 1980). Comprende todas aquellas conductas dirigidas a la exploración constante del entorno, de sus propiedades y la identificación de las figuras de apego. 27 iii) Sistema de miedo a los extraños. Se relaciona positivamente con el sistema de conductas de apego y negativamente con el de conductas exploratorias (Bowlby, 1980). Es decir, que cuando la persona experimenta ansiedad o temor ante la interacción con extraños, tenderá a desplegar comportamientos dirigidos a lograr una interacción cercana con las figuras de apego para enfrentar estos estímulos percibidos como adversos. Por otro lado, el individuo dejará de explorar el entorno y se concentrará en aquel estímulo que es percibido como amenazante. iv) Sistema afiliativo. Abarca el interés por interactuar con otros y establecer relaciones cercanas (Bowlby, 1980) tanto con figuras de apego, así como con desconocidos. La interacción social es un aspecto vital e inherente al ser humano, ya que, durante las etapas tempranas, el ser humano depende de la interacción con otros para sobrevivir, asimismo posee la necesidad intrínseca de entablar relaciones interpersonales significativas y duraderas. El presente estudio midió los estilos de apego mediante la aplicación del Cuestionario de Apego Adulto-versión reducida (Camir-R), diseñado por Balluerka et al. (2011) y validado en Perú por Espinoza (2018). Dicho instrumento se basó en los postulados teóricos de Bowlby (1983) y evalúa tres estilos de apego: seguro, preocupado y evitativo, sobre la base de la evaluación de siete dimensiones: seguridad, preocupación familiar, disponibilidad y apoyo de las figuras de apego, interferencia de los padres, permisividad parental, valor de la autoridad de los padres, autosuficiencia y rencor contra los padres y finalmente, traumatismo infantil. B) Elementos del apego Gago (2014) identifica tres elementos esenciales en la teoría del apego propuesta por Bowlby: 28 i. Conductas de apego. Son las comunicaciones emitidas por el infante en son de demanda de cuidados por parte de la madre o cuidador principal, requiere cercanía con el cuidador. ii. Sentimientos de apego. Autopercepción y sentimientos que posee el individuo acerca de sí mismo, incluye también las expectativas que tiene el individuo acerca de qué esperar de sus relaciones interpersonales. iii. Representación mental. Representación interna acerca de la relación con las figuras de apego, dichas representaciones son dinámicas y varían de acuerdo con las características y necesidades propias de cada etapa del ciclo vital. C) Tipos de apego según la respuesta del cuidador De acuerdo con lo propuesto por Bowlby (1980), dependiendo del tipo de respuesta del cuidador y de las dimensiones del apego, es que la persona adopta un estilo de apego determinado. La autora postula los siguientes estilos de apego: a) Apego seguro. Tiene lugar cuando los cuidadores se muestran atentos a satisfacer las necesidades del niño (físicas y emocionales) (Bowlby, 1980), debido a ello, desarrolla un modelo positivo de sí mismo y espera cosas positivas del resto (Felton & Jowett, 2013). Para que el infante desarrolle este tipo de apego, Ainsworth et al. (1978) (citado por Felton & Jowett, 2013), señalan que los cuidadores deben poder brindar confianza y mostrarse disponibles para responder a sus necesidades físicas y emocionales, así como el proporcionar apoyo en momentos de necesidad. Por las características de los cuidadores, el infante experimenta niveles bajos de ansiedad ante la separación. Ya que las interacciones con los cuidadores 29 fueron adecuadas, esperan que las interacciones con el resto de personas sean también adecuadas, esperan ser aceptados y respetados por el resto, así como recibir ayuda del entorno en caso de necesidad (Bartholomew y Horowitz, 1991, citado por Sturman, 2019). Los adultos con apego seguro, poseen niveles bajos de ansiedad (Feeney y Boller, 2001, citado por Guzmán-González et al., 2016), regulan con mayor facilidad los afectos negativos y afrontan adecuadamente al estrés (Guzmán et al., 2016), posee un adecuado autoconcepto y elevada autoestima. b) Apego inseguro-evitativo. Este tipo de apego se genera cuando el cuidador se muestra indiferente y no responde a los intentos de acercarse del infante (Bowlby, 1980), el infante termina por interiorizar que sus necesidades no serán siempre satisfechas y deja de esperar una respuesta positiva del entorno ante sus necesidades físicas o emocionales. Como estrategia adaptativa, las personas con este tipo de apego buscaran ser independientes. No esperan apoyo del entorno ya que no lo recibieron de pequeños o esperan interacciones negativas con el mismo. Exhiben poca angustia ante la separación de sus seres queridos ya que esta es una probabilidad siempre presente en su psique, si la separación llega a darse, tampoco buscaran restablecer el contacto (Ainsworth et al., 1978, citado por Felton & Jowett, 2013). El individuo desarrolla un autoconcepto negativo y un concepto negativo de los demás (Felton & Jowett, 2013). Evitan implicarse en relaciones amorosas cercanas por temor al rechazo (Bartholomew y Horowitz, 1991, citado por Sturman, 2019). 30 c) Apego inseguro-ambivalente. Este tipo de apego se desarrolla cuando los cuidadores son inconstantes en cuanto a su atención a las necesidades físicas y afectivas del infante, atendiéndolos en ocasiones y dejando de hacerlo en otras ocasiones (Bowlby, 1980). En este estilo de apego poseen también un autoconcepto negativo y sienten no ser dignos de apoyo y afecto, por tanto, cualquier señal de afecto les genera sospecha (Felton & Jowett, 2013). Poseen baja autoestima, buscan constantemente ser aceptados y ser merecedores de afecto y consideración (Sturman, 2019). D) Fases de la construcción del apego El apego se trata de una variable cuyas manifestaciones varían de con el tiempo, la historia de vida y el momento evolutivo de cada individuo. Sin embargo, se puede ubicar algunas fases comunes que atraviesan los individuos y terminan por constituir un tipo de apego determinado. Bowlby (1980), identifica cinco fases para el desarrollo del apego: i. Nacimiento-6 meses. El apego empieza a desarrollarse entre madre e hijo desde el periodo de gestación; desde el nacimiento se inicia la construcción y reconocimiento de las figuras de apego (Bowlby, 1980). Allí radica la importancia de que los cuidadores posean las aptitudes necesarias para cuidar del infante a nivel: físico, emocional y social. ii. 6 meses-3 años. Durante esta etapa se da la experimentación y regulación del apego propiamente dicho; el apego adopta un carácter estable tanto en el niño como en el cuidador (Bowlby, 1980). Dantagnan (2005) (citado por Gago, 2014) señala que si en los primeros dos años de vida no se ha establecido relaciones de 31 apego de calidad, entonces el infante tendrá lagunas en su repertorio de conductas sociales con potenciales efectos negativos en su capacidad para relacionarse adecuadamente con los demás. iii. 3 años-pubertad: A los 3 años el infante identifica plenamente a las figuras de apego, y suele desplegar una serie de comportamientos para que la figura de apego no se aleje (Bowlby, 1980). Durante esta etapa, el infante genera vínculos afectivos con distintos actores sociales como pueden ser: familia, amigos, maestros, etc. Sin embargo, la figura de apego primario (comúnmente los padres), siguen ocupando un lugar privilegiado en la psique del niño. iv. Adolescencia. Durante esta etapa tiene lugar una serie de cambios físicos, cognitivos y emocionales. Se produce un desapego de las figuras parentales, lo cual suele generar cambios en las dinámicas familiares. Aparecen nuevas figuras de apego como los pares, otros adultos o las primeras relaciones de pareja (Bowlby, 1980). v. Vida adulta. Las relaciones de apego evolucionan durante la etapa adulta tanto cualitativa como cuantitativamente. Es en las relaciones de pareja que encontramos la manifestación del apego entre iguales; puede incluir relaciones coitales sin necesidad de que ello implique una relación de pareja estable (Bowlby, 1980). E) Impacto de los estilos de apego en las relaciones amorosas Al igual que en todas las relaciones interpersonales, el apego influye en la calidad de las relaciones interpersonales y en especial en las relaciones amorosas que el individuo establece a lo largo de su vida. Dependiendo del estilo de apego que se posea, el sujeto tiende a demostrar 32 determinados comportamientos y actitudes con su pareja y a su vez, presenta expectativas sobre determinadas pautas de comportamiento de esta. Por su parte, Feenet y Noller (1990) (citados por Oliva, 2004) señalan que la calidad de las relaciones que establezcan con los cuidadores influye en el modo en que la persona interactúa física y verbalmente, aspectos que resultan esenciales en las relaciones amorosas. Hazan y Shaver (1987) (citados por Gómez et al., 2011), indican que el amor es la manifestación del apego adulto. Aquellos con apego seguro tienden a ser fieles, comprometidos emocionalmente, disfrutan del contacto corporal independientemente de que haya coito o no (Gómez et al.,2011) y sus relaciones amorosas suelen ser satisfactorias (Feenet y Noller, 1990, citados por Oliva, 2004). Cuando se ha desarrollado un apego inseguro, las relaciones amorosas son inestables, los miembros experimentan niveles elevados de ansiedad y necesitan atención y acceso constante a la pareja (Retana y Sánchez, 2008). Davis et al (2004) (citado por Gómez et al., 2011); las personas con este tipo de apego utilizan las relaciones sexuales para: intimar emocionalmente, así mismo, lo utilizan como un mecanismo para evitar el rechazo de sus parejas. Aquellos individuos con un apego evitativo tienden a tener relaciones sexuales casuales, son menos comprometidos emocionalmente, poseen bajos niveles de intimidad erótica y sus relaciones sexuales no suelen ser satisfactorias (Gómez et al., 2011), tienden a controlar (o al menos intentarlo) a su pareja (Davis et al., 2004, citado por Gómez et al., 2011). La conducta sexual es ejercida más como un mecanismo de afirmación personal (Tracy et al., 2004, citados por Gómez et al., 2011). 33 Hazan y Shaver (1987) (citados por Gómez et al., 2011), señalan que aquellos con apego ansioso-ambivalentes, alcanzan la satisfacción sexual mediante caricias más que con el coito per se; los hombres con este tipo de apego, tienden menos a la actividad sexual; mientras que las mujeres con este tipo de apego, tienden a mantener relaciones de dominación-sumisión con la pareja. Adicionalmente, según Hazan y Shaver (1987) (citados por Gómez et al., 2011), los vínculos de pareja implican la interacción entre 3 sistemas: i. Sistema de apego. Sistema encargado de satisfacer las necesidades afectivas del individuo; proporciona una sensación de protección y seguridad emocional, es un sistema dinámico y varía a lo largo del ciclo vital (Hazan y Shaver, 1987, citados por Gómez et al., 2011). ii. Sistema sexual. Este sistema converge con el sistema de apego en la medida que requiere proximidad e intimidad emocional (Hazan y Shaver, 1987, citados por Gómez et al., 2011). Implica el conjunto de comportamientos y actitudes que el individuo realiza para mantener relaciones interpersonales con personas que le son atractivas sexualmente o con las que se quiere tener una mayor implicancia emocional, no necesariamente ambas. iii. Sistema de cuidados. Comportamientos y actitudes que el individuo adopta para disminuir el sufrimiento y potenciar su seguridad y bienestar. Si este sistema se ha desarrollado adecuadamente, no se experimenta inseguridad emocional ni niveles elevados de estrés (Hazan y Shaver, 1987, citados por Gómez et al., 2011). 34 F) Consecuencia de los estilos de apego desadaptativos Si bien no existe evidencia científica sólida ni estudios longitudinales que analicen la influencia de los distintos tipos de apego en las distintas esferas de la vida de los individuos, si existe evidencia científica que señala que el poseer estilos de apego desadaptativos se relaciona con la presencia de psicopatologías (ansiedad, depresión, etc.), relaciones interpersonales violentas y prácticas sexuales riesgosas. De lo anterior se deduce que el desarrollo de estilos de apego desadaptativos implica también consecuencias a nivel social, ya que las interacciones de las personas se caracterizan por la ansiedad, sospecha y violencia (explícita o implícita). 2.2.2. Adicción al sexo o hipersexualidad Se han utilizado múltiples términos como hiperfilia, ninfomanía, sartiriasis, promiscuidad, donjuanismo, etc. para referirse al comportamiento sexual compulsivo, los pensamientos obsesivos tienen como fin reducir la ansiedad más que satisfacer un auténtico deseo sexual (Coleman, 1991a). Una característica esencial de este trastorno es la falta de control que experimenta el adicto sobre sus impulsos y su comportamiento (Goodman, 1998). Es un trastorno de origen generalmente en la juventud temprana (alrededor de los 20 años). El concepto de adicción al sexo o hipersexualidad sustituye los antiguos conceptos de ninfomanía y satiriasis, aunque estos aún aparecen en el CIE-10 (Groneman, 2001, citado por Sáleme et al., 2010). Tiene múltiples manifestaciones: masturbación compulsiva, promiscuidad sexual, asistencia frecuente a prostíbulos, sexo con personas desconocidas y uso excesivo de pornografía; la adicción no tiene que ser necesariamente parafílica (Echeburúa, 2012). Quien padece este trastorno experimenta un deseo incontrolable a tener relaciones sexuales u otras actividades de índice sexual, dichos actos suelen ser breves y frecuentemente 35 poco satisfactorios, debido al carácter egodistónico de los síntomas de abstinencia, los actos sexuales suelen repetirse en intervalos cortos (horas o pocos días) (Echeburúa, 2012). Manifestaciones de la hipersexualidad según sexo El adicto sexual mantiene relaciones coitales con múltiples parejas, las cuales pueden ser heterosexuales como homosexuales. Coleman (1991) distingue dos tipos de comportamiento sexual: el primero es el crucero sexual compulsivo, en el que el adicto busca intimar con diferentes personas y una vez que lo logra, este pierde el interés por la persona y la rechaza para pasar a buscar una nueva pareja; el segundo es la fijación sexual compulsiva, en la que el adicto se obsesiona con una potencial pareja sexual a la cual considera como inalcanzable con la cual fantasea y busca seducir aunque no tenga una respuesta positiva. En relación con las manifestaciones específicas de la adicción, estas pueden variar de acuerdo al género, siendo que algunos comportamientos sexuales y actitudes sexuales son promovidas en los hombres mientras que socialmente son reprimidas en el caso de las mujeres. Por ejemplo: en los hombres se promueve la práctica sexual con múltiples parejas mientras que dicho comportamiento es reprimido y castigado socialmente en las mujeres. En esa misma línea, Cáceres (2005) (citado por Montaño et al., 2015) sostiene que los tipos de hipersexualidad más comunes en hombres son los siguientes: exhibicionismo en lugares público, sexo con prostitutas, llamadas obscenas y buscar relaciones sexuales frecuentes con parejas diferentes; mientras que los tipos de adicción al sexo más comunes en las mujeres son los siguientes: exhibicionismo desde el hogar, relaciones sexuales de una noche y multiplicidad de parejas. Criterios diagnósticos Schneider (1991) propone los siguientes criterios diagnósticos: 36 i. Fantasía sexual. Se descuidan compromisos debido a la fantasía y/o masturbación. ii. Rol sexual de seductor (a). Coqueteo y conducta seductora a fin de entablar relaciones sexuales. Son frecuentes las relaciones extramaritales o de infidelidad (heterosexuales y/o homosexuales). iii. Sexo anónimo. Tener relaciones sexuales con personas anónimas y/o tener relaciones sexuales casuales con personas a las cuales probablemente no se volverá a ver. iv. Pagar por sexo o comerciar con sexo. Llamadas telefónicas sexualmente explícitas y contratar prostitutas. Es común que el adicto mienta compulsivamente a fin de justificar los elevados gastos. También se puede ofrecer servicios sexuales a cambio de dinero o drogas. v. Sexo voyerista. Incluye el frecuentar librerías eróticas, cines porno, asistir a espectáculos de striptease, mirar a través de las ventanas de las casas a fin de ver relaciones sexuales de otros y tener una colección de pornografía. vi. Sexo exhibicionista. Exponerse a lugares públicos en la casa o en el automóvil, usar ropa provocativa. vii. Sexo intrusivo. Tocar a otros sin permiso, explotar sexualmente a otros abusando de una posición de poder, violar. viii. Intercambio de dolor. La persona causa o recibe dolor para aumentar el placer sexual. ix. Sexo objetual. Masturbarse con objetos, travestirse para aumentar el placer sexual, fetiches, zoofilia. x. Sexo con niños. Forzar la actividad sexual con niños, consumir pornografía infantil. 37 Wines (1997) (citado por Castro et al., 2016), señala que de manera similar que, en las adicciones convencionales, la persona hipersexual experimenta: i. Tolerancia. El adicto requiere cada vez diferentes y mayores estímulos sexuales para experimentar placer sexual (Wines, 1997, citado por Castro et al., 2016). Se refiere a la necesidad de aumentar la intensidad o frecuencia de los comportamientos sexuales hasta lograr el efecto deseado (Goodman, 1993). ii. Abstinencia. Ante la imposibilidad de desplegar los comportamientos sexuales ya sea por voluntad propia o porque el contexto no se lo permite, el adicto experimentará irritabilidad, sentimientos de abatimiento y niveles elevados de ansiedad. Hipersexualidad e internet En un mundo conectado por internet, este se convierte en una herramienta para acceder fácilmente a material explícito y pornográfico, así como también, se constituye como un medio para contactar a múltiples parejas sexuales. Los adictos al sexo suelen hacer uso de la red para tener cibersexo (interacción) y consumir pornografía. Por tanto, el cibersexo es considerado como una manifestación de hipersexualidad cuando dichos actos tienen un carácter egodistónico y compulsivo. El término define la actividad en la que se enfrascan dos o más personas enviando mensajes sexualmente explícitos, creando fantasías sexuales y juegos de rol mediante chats, e-mails, redes, sociales, videollamadas eróticas y llamadas sexualmente explícitas (Serrano y Cuesta, 2017). Echeburúa (2012) identifica los siguientes síntomas de adicción al cibersexo: se dedica muchas horas al día a participar de chats eróticos (puede o no incluir masturbación), busca personas anónimas 38 para desarrollar fantasías sexuales y/o tener cibersexo, prefiere el placer sexual por internet que las relaciones sexuales en el mundo real. El presente estudio evaluó la hipersexualidad mediante la aplicación del Instrumento de Medición de Adicción al Sexo (MAS), diseñado por Montaño et al (2015) y validado en Perú por Ruiz (2017), dicho instrumento evalúa 7 dimensiones: conducta sexual violenta, encuentros sexuales riesgosos, estimulación pornográfica, fantasías sexuales, fetichismo, multiplicidad de parejas y sexo exhibicionista. Etiología de la adicción al sexo La hipersexualidad es una variable multicausal, diversos estudios han identificado a los siguientes factores como predictores: abuso sexual infantil, historial familiar de adicciones, historial familiar, trastornos de personalidad (Schneider, 1991). Las personas con estos trastornos y también a aquellos con familiares cercanos diagnosticados poseen un riesgo significativamente mayor que la población en general de desarrollar hipersexualidad (Goodman, 1993). También, el término dramático de una relación de pareja, TOC pueden originar el trastorno (Echeburúa, 2012). Asimismo, se han identificado a los problemas emocionales como una de las causas de la hipersexualidad. García et al. (2020) encontraron que, en hombres y mujeres, la ansiedad se relacionaba con la hipersexualidad. En la misma línea, es cada vez mayor el número de estudios que evidencian que las carencias emocionales y las psicopatologías del estado de ánimo se relaciona con la hipersexualidad. Asimismo, el sexo-adicto puede utilizar las prácticas sexuales como un medio de compensación sobre carencias o dificultades emocionales que atraviesa en un momento determinado. 39 Desarrollo de la hipersexualidad May (1991) (citado por Montaño et al., 2015) identifica 3 etapas de formación de la adicción al sexo: i. Etapa de aprendizaje. Se asocia una conducta específica con sensaciones de placer, alivio o dolor (May, 1991, citado por Montaño et al., 2015). El efecto placentero genera una fuerte asociación con la acción que lo produce, debido a ello, la conducta se repite (Seleme et al., 2010). ii. Etapa de formación del hábito. El placer sexual empieza a asociarse con otras experiencias y terminan por convertirse en hábito (May, 1991, citado por Montaño et al., 2015). De esta manera, por un proceso de condicionamiento muchos estímulos no sexuales adquieren un valor erótico (Echeburúa, 2012) y su presencia se constituyen en detonantes de la conducta sexual. De esta manera, la actividad sexual cada vez ocupa más aspectos de la vida del sujeto y consume cada vez más energía. iii. Etapa de la lucha. Se experimentan sensaciones desagradables o aversivas cuando no se realiza la conducta sexual (Seleme et al., 2010). En esta etapa, las asociaciones se han consolidado y el hábito forma parte integral de la vida del sujeto, entonces, cada vez que experimenta angustia o congoja, los actos sexuales se disparan como un reflejo (Seleme et al., 2010), dichos actos también pueden tener lugar cuando se experimenta sensaciones satisfactorias (Echeburúa, 2012) a fin de potenciar la sensación de placer o satisfacción. Se puede notar que la autora posee una visión conductista del trastorno y postula que la adicción se desarrolla ya que, en un inicio es fuente de reforzadores para el individuo y 40 posteriormente, se constituye como una forma de eliminar síntomas egodistónicos una vez que el estímulo sexual es retirado. También es importante considerar las consecuencias negativas a nivel emocional, ya que el adicto posee baja autoestima, un pobre autoconcepto, un bajo nivel de vida, depresión, ansiedad y sentimiento de una vida carente de sentido. A nivel social también se suscitan múltiples conflictos, debido a que su comportamiento desadaptativo genera malestar y sufrimiento en los familiares y personas cercanas al adicto. Debido a ello es frecuente también la ideación suicida. Tratamiento de la adicción al sexo Al igual que otro tipo de adicciones, la adicción al sexo no se cura, sino que se debe aprender a controlar los impulsos y reemplazar las estructuras mentales distorsionadas por otras adaptativas. Singer (1995) señala que el trastorno tiene tratamiento siempre y cuando quien la padece sea capaz de reconocerlo. La adición al sexo puede tener comorbilidad con adicciones convencionales, así como con trastornos de personalidad (narcisista, borderline, obsesivos, etc.) (Goodman, 1993). Debido a la comorbilidad de la hipersexualidad con la adicción a sustancias, cada vez son más los centros de tratamiento que incluyen a la hipersexualidad dentro de sus programas de tratamiento para adicción a sustancias (Schneider, 1991). Asimismo, se debe analizar la relación entre la adicción y sintomatología ansiosa-depresiva previa, la cual puede ser exacerbada por el comportamiento sexual desmedido o podría ser el origen del mismo (Goodman, 1993). El tratamiento puede ser llevado mayoritariamente de manera ambulatoria, siendo hospitalaria solo en el caso de que haya riesgo evidente de que el adicto pueda atentar contra sí mismo, contra los demás, incapacidad para auto cuidarse, ausencia de deseo de arreglar su vida o cuando el tratamiento ambulatorio ha fracasado (Goodman, 1993). 41 El sexo-adicto puede utilizar el sexo como un anestésico para enmascarar y sobrellevar sentimientos de insuficiencia, sentimientos de soledad, baja autoestima, y sobre llevar niveles elevados de ansiedad y depresión (Coleman, 1991b). Se debe promover estrategias de afrontamiento adecuadas que le permitan superar estos sentimientos negativos y sobreponerse a los mismos sin necesidad de recaer. Se debe promover la autorregulación emocional mediante tratamiento individual y de grupo. El programa de los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos (AA) y AL-ANON también resultan muy útiles para el tratamiento (Schneider, 1991), el paciente debe reconocer que tiene un problema y debe comprometerse en cambiar. El objetivo del tratamiento es la abstinencia solo del comportamiento sexual compulsivo, los programas de tratamiento sugieren que el adicto se abstenga de toda actividad sexual, incluso de la masturbación por un periodo de 30 a 90 días; en el caso de los adictos con pareja, estos durante el tratamiento pueden experimentar un mayor índice de problemas sexuales durante el tratamiento que durante la fase activa de adicción, lo cual puede generar un incremento de los problemas de pareja. Autores como Schneider (1989), señalan que el adicto debe aprender a interiorizar y poner en práctica comportamientos sexuales saludables y patrones de interacción adaptativas y respetuosas de la sexualidad y derechos de los demás. Se debe entrenar también en habilidades sociales y control de impulsos; abordar distorsiones cognitivas, entrenamiento en empatía y la deserotización de estímulos parafílicos (Carrasco, 2005). La farmacoterapia también resulta útil en el tratamiento. Terapia de pareja con adictos al sexo Se debe tener en cuenta que muchos de estos pacientes se encuentran casados o poseen relaciones amorosas de larga data, siendo que la pareja muchas veces no está enterada de los 42 comportamientos sexuales patológicos de la pareja por lo que la terapia de pareja suele ser necesaria. El terapeuta debe contribuir a la reconstrucción de la confianza en la pareja; la terapia grupal es útil para abordar el sentimiento de vergüenza que acompaña a este trastorno. Además, Schneider (1989) señala que la terapia de pareja en adictos al sexo debe tener como objetivos: restaurar la confianza entre sus miembros; lograr que el cónyuge perdone al adicto; establecer qué temas relacionados con la conducta sexual (pasada, presente y futura) del adicto deben ser tratados con el cónyuge; aprender a establecer límites; abordar problemas sexuales que puedan darse durante el tratamiento. Se debe abordar también los casos de coadicción. Los coadictos invierten mucho tiempo y energía emocional en entender, explicar y controlar el comportamiento irracional de la pareja; el adicto debe cumplir con los acuerdos terapéuticos. El primer paso es lograr que el coadicto reconozca que el adicto le ha hecho un daño, posteriormente, se debe abordar los sentimientos negativos originados por el mal que se les causó; segundo, es común que el coadicto este acostumbrado a reprimir sus sentimientos y anhelos por lo que se le debe invitar a compartirlos y expresarlos libremente con su terapeuta o grupo de apoyo; tercero, se debe promover una visión realista de la pareja, apreciándola como la persona imperfecta y compulsiva que es; finalmente, debe reconocer que no han sido víctimas solamente, sino que deben asumir también su culpa en las situaciones vividas; si el adicto no reconoce su problema y no tiene deseos de cambiar, se debe promover el término de la relación amorosa (Schneider, 1989). 2.3. Términos Básicos A) Estilos de apego. Son estilos de relacionarse e interactuar con personas que posee una persona a raíz del tipo de interacción que mantenía en edades tempranas con sus cuidadores, 43 dichos patrones de interacción influyen cuantitativa y cualitativamente en las relaciones interpersonales a lo largo del ciclo vital (Angeles, 2020). B) Adicción al sexo. Trastorno que se caracteriza por la práctica de conductas sexuales sobre la cual el individuo no tiene control y que tienen como objetivo no obtener placer sino para disminuir los síntomas egodistónicos que genera el no practicarlas; es un trastorno caracterizado por conductas sexuales impulsivas (Montaño et al., 2015). C) Adicción. Trastorno del comportamiento altamente nocivo para la persona a nivel individual, laboral y familiar que se caracteriza porque quien lo padece experimenta una necesidad apremiante de consumir una sustancia (en el caso de las adiciones convencionales) o poner en práctica alguna conducta específica que le genera placer o que ayuda para disminuir la sintomatología egodistónica; se caracteriza por la presencia de tolerancia, abstinencia y adicción (Díez et al., 2019). D) Coadicto: persona que no era adicto originalmente, pero que desarrolla la adicción tras interactuar constantemente con un adicto; el coadicto sexual se desarrolla cuando este participa constantemente en actividades sexuales, las cuales en un inicio pueden resultar incómodas, humillantes y traumáticas pero que, con el paso del tiempo terminan por formar parte de su repertorio de conductas y se desarrolla también la adicción en él o ella (Verdura et al., 2017). 44 CAPÍTULO III HIPÓTESIS Y VARIABLES 3.1. Hipótesis 3.1.1. Hipótesis general Existe una relación significativa entre los estilos de apego y el nivel de las dimensiones de adicción al sexo, en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021. 3.1.2. Hipótesis específicas • El apego evitativo es el estilo predominante en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021. • La multiplicidad de parejas, es la dimensión predominante de adicción al sexo en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021. • Existe relación entre estilos de apego y las dimensiones predominantes de la adicción al sexo en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021. 45 3.2. Operacionalización de variables Variables Instrumento Dimensiones ítems Escala y medición Estilos de apego (Bowlby (1976), define los estilos de apego como la predisposición que tiene la persona a crear lazos emocionales íntimos con las personas, vínculos que varían en cantidad y calidad a lo largo del ciclo vital). Cuestionario de Apego Adulto- versión reducida (Camir-R) Seguridad, disponibilidad y apoyo de las figuras de apego 1 al 7 Nominal Preocupación familiar 8 al 13 Interferencia de los padres 14 al 17 Valor de la autoridad de los padres 18 al 20 Permisividad parental 21 al 23 Autosuficiencia y rencor contra los padres 24 al 27 Traumatismo infantil 28 al 32 46 Adicción al sexo (Trastorno que se caracteriza por conductas sexuales descontroladas que tienen como objetivo la auto gratificación (Goodman, 1997, citado por Montaño et al., 2015), sin importar las consecuencias). Instrumento de medición de adicción al sexo (MAS) Conducta sexual violenta 19, 30, 35 tolery 43 Nominal Encuentros sexuales riesgosos 3, 5, 10, 12, 13, 17, 20, 22, 26, 37, 39 y 41 Estimulación pornográfica 2, 4, 9, 15, 16, 29, 34 y 38 Fantasías sexuales 6, 8, 21, 24, 25, 33 y 42 Fetichismo 7, 11, 32 y 40 Multiplicidad de parejas 18, 23, 27 y 36 Sexo exhibicionista 1, 14, 28 y 31 47 CAPÍTULO IV DISEÑO METODOLÓGICO 4.1. Métodos, Tipo y Nivel de la Investigación 4.1.1. Método de la investigación La investigación se llevó a cabo desde un enfoque cuantitativo, debido a que se recabó y procesó información numérica (Hernández et al., 2014), la cual fue procesada posteriormente mediante procedimientos estadísticos. 4.1.2. Tipo de la investigación La investigación fue de tipo básica (Hernández et al., 2014), puesto que se generó nuevo conocimiento científico que será de gran aporte para la psicología, las ciencias sociales y las ciencias de la salud. 4.1.3. Nivel de la investigación El presente estudio, se llevó a cabo con un nivel correlacional (Hernández y Mendoza, 2018), dado a que se determinó la relación entre las variables objeto de estudio mediante estadística inferencial. Asimismo, se presentaron resultados descriptivos referidos a los tipos de apego y de adicción al sexo predominantes según el sexo de los estudiantes. 4.2. Diseño de la Investigación El estudio tuvo un diseño no experimental (Hernández et al., 2014), por cuanto la investigadora no manipuló intencionalmente las variables objeto de estudio, los resultados se presentaron tal cual se presentaron en la realidad. Fue de corte transversal, en vista de que se recolectaron los datos en un momento determinado, fue de corta duración. 48 4.3. Población y Muestra Debido a la evidencia teórica que sustenta este trabajo, durante la juventud es que se desarrollan múltiples cuadros psicopatológicos (entre ellos, las adicciones). Se consideró como población a la totalidad de estudiantes de una universidad privada de Arequipa que cursaban estudios de Psicología. El realizar un estudio con una población cautiva (Anguera et al., 2007) implica el beneficio de que se asegura que la recolección de datos se realice de manera eficaz y se asegure que la totalidad de estudiantes participen del estudio. Se ejecutó un muestreo no probabilístico, de tipo censal (Ñaupas et al., 2018), ya que se encuestó a la totalidad de alumnos de la carrera de Psicología que desearon participar en el presente estudio, del primer al décimo semestre (N=424). El aplicar este tipo de muestreo implica una representatividad total de la población y un error muestral de 0 %, ya que se encuestó a la totalidad de alumnos de la escuela profesional de Psicología de una universidad privada de Arequipa con matrícula vigente en el 2021-A. Por tanto, los datos recabados son altamente válidos y confiables para la población objeto de estudio. Se plantearon los siguientes criterios de inclusión: • Estudiantes de una universidad privada de Arequipa, con matrícula vigente en el semestre 2021-A, pertenecientes a la modalidad presencial de la carrera de Psicología. • Estudiantes que tengan de 18 años de edad en adelante. • Estudiantes que brindaron su consentimiento, de participar voluntariamente de la presente investigación. Asimismo, se plantearon los siguientes criterios de exclusión: 49 • Estudiantes que no cuenten con matrícula vigente en el semestre 2021-A, o pertenecientes a una modalidad diferente a la presencial (modalidad semipresencial y modalidad a distancia). • Estudiantes, que tengan menos de 18 años de edad. • Estudiantes que no brindaron su consentimiento de participación voluntaria, en la presente investigación. A continuación, presentamos nuestra tabla poblacional: Tabla 1 Número de alumnos matriculados según semestre académico Semestre Fr Porcentaje Primero 52 12 % Segundo 48 11 % Tercero 52 12 % Cuarto 60 14 % Quinto 18 4 % Sexto 42 10 % Séptimo 55 13 % Octavo 46 11 % Noveno 29 7 % Décimo 22 6 % Total 424 100 % 50 Como se aprecia en la tabla 1, participaron un total de 424 estudiantes de primer a décimo semestre de la Escuela Profesional de Psicología de una universidad privada de Arequipa. El grueso de la población se encontraba matriculada en el cuarto semestre, 60 estudiantes quienes representan el 14 % de la muestra, seguido por los alumnos de quinto semestre con 55 alumnos (13 % de la muestra) matriculados. 4.4. Técnicas de Recolección y Análisis de Información Se empleó la técnica de encuesta, ya que, como menciona Arias (2012), dicha técnica permitió la recogida sistemática de información de un grupo grande de personas en un periodo de corta duración. Debido a la coyuntura actual de pandemia de COVID-19, la investigación basada en medios electrónicos como son los siguientes: videollamadas, formularios electrónicos, grabaciones on-line se constituyen como la fuente principal de investigación ya que permite salvaguardar el bienestar del investigador como de los participantes (Arias, 2020); asimismo se asegura que la recolección de datos se dio asegurando el estricto anonimato de los datos así como el respeto de todos los criterios éticos y de calidad que exige la investigación científica. 4.4.1. Instrumento para medición de la variable estilos de apego Cuestionario de Apego Adulto-versión reducida (Camir-R). Ficha técnica ● Nombre: Cuestionario de Apego Adulto-versión reducida (Camir-R) ● Autores: Balluerka, Lacasa, Gorostiaga, Musela y Pierrehumbert ● Año de publicación: 2011 ● Procedencia: España ● Autor de la adaptación peruana: Espinoza Vásquez 51 ● Año de publicación de validación peruana: 2018 ● Rango de aplicación: de 18 años en adelante ● Duración: de 15 a 20 minutos. Descripción El instrumento se encuentra compuesto por 32 ítems tipo Likert con 5 opciones de respuesta, los cuales se encuentran repartidos en 7 dimensiones. Balluerka et al. (2011) desarrolló la versión reducida del CAMIR, llamado CAMIR-R, basándose en la teoría de Bowlby (1980). Además, la escala de medición del instrumento es de tipo intervalo, por ello, se deben elaborar baremos de tipo nominal mediante el método de percentiles. Validez y confiabilidad Espinoza (2018) determinó la confiabilidad del instrumento mediante coeficiente alfa de Cronbach y se obtuvieron los siguientes valores que oscilaban entre 0.81 y 0.97 en las diferentes dimensiones que evalúa el instrumento. Por tanto, el instrumento posee un alto nivel de confiabilidad. La validez interna fue corroborada mediante la prueba KMO y se obtuvo un valor de 0.807, por otro lado, se logró un valor de p=0.00 en la prueba de esfericidad de Bartlett. El análisis factorial confirmatorio se evaluó mediante el método de máxima verosimilitud y se halló una χ² /gl de 2067.97 y 443 y p < .001; CFI=0,93 y TLI=0,92; por lo que podemos afirmar que el instrumento posee un alto nivel de validez interna y posee concordancia con el modelo teórico en el que se basó. El instrumento ha sido aplicado de manera virtual debido a la pandemia de COVID-19, y la ausencia de clases presenciales por medidas de seguridad. De tal manera el instrumento ha 52 sido validado para ser aplicado mediante formularios on-line, con el fin de salvaguardar la salud de la investigadora como de los participantes. En Perú, el instrumento ha sido aplicado virtualmente por Valdivia (2021), quien previo a su aplicación realizó una prueba piloto con una muestra de jóvenes limeños con el fin de verificar la validez y confiabilidad del instrumento al ser aplicado de manera online, y obtuvo resultados positivos. De manera similar, Valderrama (2021) y Barreto y Rodríguez (2019) aplicaron el CAMIR-R de manera virtual y se obtuvo resultados óptimos. Por tanto, el instrumento puede ser aplicado de manera presencial como virtual, en el presente estudio, el instrumento se aplicó de manea online mediante un formulario virtual creado en la plataforma Google forms. Áreas de Evaluación e ítems El instrumento evalúa 7 dimensiones del apego: seguridad; preocupación familiar; disponibilidad y apoyo de las figuras de apego; interferencia de los padres; permisividad parental; valor de la autoridad de los padres; autosuficiencia y rencor contra los padres; traumatismo infantil. Calificación El instrumento arroja resultados de manera global, para ello se debe sumar los puntajes obtenidos en todos los ítems y posteriormente ubicar el puntaje de acuerdo al tipo de apego que le corresponde: apego seguro, apego evitativo y apego preocupado. Los puntajes brutos obtenidos deberán ser ubicados en el tipo de apego que corresponda de acuerdo a los baremos presentados en la tabla 2: 53 Tabla 2 Baremos de calificación del Cuestionario de Apego Adulto-versión reducida (Camir-R) Tipos de apego Puntajes Apego preocupado 32-74 Apego evitativo 75-117 Apego seguro 118-160 Fuente: Vasquez (2018) Como se aprecia en la tabla 2, las puntuaciones bajas corresponden a un apego preocupado, las puntuaciones intermedias corresponden al apego evitativo y puntuaciones elevadas corresponden a apego seguro. 4.4.2. Instrumento para medición de la variable adicción al sexo Instrumento de Medición de Adicción al Sexo (MAS) Ficha técnica ● Nombre: Instrumento de medición de adicción al sexo (MAS) ● Autores: Montaño, Pardo y Gómez ● Año de publicación: 2015 ● Procedencia: Colombia ● Autor de la adaptación peruana: Ruiz del Castillo ● Año de publicación de adaptación peruana: 2017 ● Rango de aplicación: de 18 años en adelante ● Duración: de 15 a 20 minutos. 54 Descripción Montaño et al. (2015) desarrollaron un instrumento para medir la variable adicción al sexo, basándose en la teoría de Schneider (1991). El instrumento se encuentra compuesto por 43 ítems de tipo Likert, con 5 opciones de respuesta que van del 1 (nunca), 2 (pocas veces), 3 (ocasionalmente), 4 (la mayoría de las veces) y 5 (siempre), los cuales se encuentran repartidos en 7 dimensiones. El instrumento fue sometido a validación de expertos a fin de corroborar su validez de contenido. y su validez de constructo fue verificada mediante la prueba de esferidad de KMO y Bartlet y se obtuvo un valor de 0,896 y p=0,000; por tanto, el instrumento posee un alto índice de validez. Se obtuvo un valor de 0,934 en la prueba de alfa de Cronbach (Montaño et al., 2015). Validez y confiabilidad En la presente investigación se aplicó la validación peruana realizada por Ruiz del Castillo (2017), quien determinó una adecuada correlación ítem-test en todos los ítems. Se realizó el análisis factorial confirmatorio de los 7 factores y se obtuvo resultados cuyos los índices de ajuste IFI, CFI y GFI indican un buen ajuste entre el modelo estimado y el modelo teórico. En las diferentes dimensiones, se obtuvieron los siguientes valores omega: .78 conducta sexual violenta); .92 (encuentros sexuales riesgosos); .85 (estimulación pornográfica); .82 (fantasías sexuales); .70 (escala de fetichismo); .74 (multiplicidad de parejas) .77 (sexo exhibicionista) (Ruiz, 2017), certificando de esta manera que el instrumento posee elevados niveles de confiabilidad. Por tanto, la versión que se aplicará posee un elevado nivel de validez y confiabilidad y se adecúa a nuestra población objeto de estudio. 55 Áreas de evaluación El instrumento evalúa 7 dimensiones de la adicción al sexo: encuentros sexuales riesgosos; conducta sexual violenta; fantasías sexuales; estimulación pornográfica; fetichismo; multiplicidad de parejas y sexo exhibicionista. Calificación El instrumento arroja resultados por cada una de las dimensiones evaluadas, para ello se deben sumar los puntajes de los ítems que componen las dimensiones evaluadas. Puntuaciones altas corresponden a niveles altos de adicción, caso contrario sucede con puntuaciones bajas. Los puntajes brutos obtenidos deberán ser ubicados de acuerdo a los baremos de calificación presentados en la tabla 3: Tabla 3 Baremos de calificación del instrumento de medición de adicción al sexo (MAS) Dimensiones Niveles Bajo Medio Alto Conducta sexual violenta 4-9 10-15 16-20 Encuentros sexuales riesgosos 12-28 29-45 46-60 Estimulación pornográfica 8-18 19-29 30-40 Fantasías sexuales 7-16 17-26 27-35 Fetichismo 4-9 10-15 16-20 Multiplicidad de parejas 4-9 10-15 16-20 Sexo exhibicionista 4-9 10-15 16-20 Fuente: Ruiz (2017) 56 Como se aprecia en la tabla 3, las puntuaciones bajas corresponden a niveles bajos en las diferentes dimensiones evaluadas de las dimensiones de la variable adicción al sexo. 4.4.3. Procedimiento El proceso de recolección de información se realizará en 6 fases: i. Se escogió los instrumentos idóneos. ii. Se envió solicitudes dirigidas a las autoridades de la universidad para obtener la autorización de aplicación de instrumentos a los alumnos de la carrera profesional de Psicología. iii. Se creó un formulario virtual basado en los instrumentos escogidos. iv. Se procedió a la recolección de datos. v. Una vez alcanzada la muestra, se cerró el formulario. 4.5. Técnica de Análisis de Datos Para el análisis estadístico de los datos recabados, se utilizó el SPSS V.28. Dado que la población estudiada era mayor a 50 personas, se aplicó la prueba de normalidad de K-S para determinar si los datos recabados se ajustan al rango de distribución normal (Supo, 2014). Se obtuvo valores p<0,05, por tanto, podemos afirmar que los datos recabados son no paramétricos. Debido a que la escala de medición de las variables estilos de apego y adicción al sexo poseen una escala de medición de tipo nominal, se estableció la relación entre variables mediante la prueba estadística de chi cuadrado (Supo, 2014). 57 4.6. Aspectos Éticos Se respetaron los criterios éticos planteados por CONCYTEC (2019). En relación con el consentimiento informado, este se incluyó en la parte inicial del formulario virtual. Se aseguró el anonimato de los participantes (Graham, 2012) durante la evaluación, calificación y elaboración de informe final de investigación. El estudio se llevó a cabo con exclusivamente con fines académicos y los datos se presentan libres de manipulación. La autora señala no tener conflictos de interés. 58 CAPÍTULO V RESULTADOS Y DISCUSIÓN 5.1. Resultados Dado que la población estudiada era mayor a 50 personas, se aplicó la prueba de normalidad de Kolmogórov-Smirnov (K-S) para determinar el tipo de distribución que presentan los datos recabados (Supo, 2014). Dichos datos, serán a continuación expuestos. Tabla 4 Prueba K-S por dimensiones Variable estilos de apego Statist Sig N Estilos de apego 0,047 .03 424 Variable adicción al sexo Statist Sig N Conducta sexual violenta .36 .01 424 Encuentros sexuales riesgosos .26 .01 424 Estimulación pornográfica .22 .00 424 Fantasías sexuales .14 .02 424 Fetichismo .24 .01 424 Multiplicidad de parejas .28 .02 424 Sexo exhibicionista .23 .01 424 Como se aprecia en la tabla 4, se obtuviron valores p<.05 en todas las dimensiones evaluadas según prueba KS, por tanto, los datos recabados son asimétricos o no paramétricos (Reguant et al., 2018). 59 Al ser la variable estilos de apego y la variable adicción al sexo tienen una escala de medición de tipo nominal, se utilizó la prueba estadística de chi cuadrado para datos no paramétricos con el fin de determinar la relación entre las variables objeto de estudio. En las Tablas 5 y 6, se presenta los resultados relacionados con nuestro objetivo general: Tabla 5 Tabla de contingencia entre estilos de apego y niveles de adicción al sexo Dimensiones/ Niveles Estilos de Apego Preocupado Evitativo Seguro Total Conducta sexual violenta Bajo 1 313 50 364 Medio 2 43 4 49 Alto 1 8 2 11 Total 4 364 56 424 Encuentros sexuales riesgosos Bajo 2 307 50 359 Medio 2 54 5 61 Alto 0 3 1 4 Total 4 364 56 424 Estimulación pornográfica Bajo 1 302 47 350 Medio 2 54 7 63 Alto 1 8 2 11 Total 4 364 56 424 Fantasías sexuales Bajo 1 275 38 314 Medio 3 79 15 97 Alto 0 10 3 13 Total 4 364 56 424 Fetichismo Bajo 2 304 42 348 Medio 2 49 12 63 Alto 0 11 2 13 Total 4 364 56 424 Multiplicidad de parejas Bajo 1 319 43 363 Medio 3 36 10 49 Alto 0 9 3 12 Total 4 364 56 424 Sexo exhibicionista Bajo 2 313 47 362 Medio 2 46 6 54 Alto 0 5 3 8 Total 4 364 56 424 60 Tabla 6 Correlación entre estilos de apego y las dimensiones de la variable adicción al sexo según chi cuadrado Relaciones Valor gl Sig Conducta sexual violenta y estilos de apego 16,05 4 .00 Encuentros sexuales riesgosos y estilos de apego 5,964 4 .20 Estimulación pornográfica y estilos de apego 13,33 4 .01 Fantasías sexuales y estilos de apego 8,24 4 .08 Fetichismo y estilos de apego 6,53 4 .16 Multiplicidad de parejas y estilos de apego 20,672 4 .00 Sexo exhibicionista y estilos de apego 9,318 4 .05 Interpretación En la tabla 5, apreciamos que el apego evitativo fue el estilo de apego que poseía la mayor cantidad de estudiantes encuestados y que se relacionaba a su vez con niveles altos en las diferentes dimensiones de hipersexualidad evaluadas. En la tabla 6, notamos que se encontró relación entre estilos de apego y las dimensiones: conducta sexual violenta; estimulación pornográfica; multiplicidad de parejas, dado que se obtuvo p<.05 en dichos casos. No se encontró relación entre estilos de apego y las dimensiones: encuentros sexuales riesgosos; fantasías sexuales y fetichismo porque se obtuvo valores p>.05 en dichos casos. Por tanto, podemos afirmar que nuestra hipótesis general, la cual indicaba que existe una relación significativa entre los estilos de apego y el nivel de las dimensiones de adicción al sexo, en los estudiantes de una universidad privada de Arequipa, Perú, 2021, se cumplió parcialmente, puesto que se encontró relación con algunas dimensiones, pero no con la totalidad de dimensiones. 61 En la Tabla 7, se expone los resultados relacionados con nuestro primer objetivo específico: Tabla 7 Estilo de apego predominante según sexo de los estudiantes Dimensiones Frecuencia Porcentaje Apego preocupado 4 1 % Apego evitativo 364 86 % Apego seguro 56 13 % Total 424 100 % Figura 1 Estilo de apego predominante en los estudiantes Interpretación Como podemos apreciar en la tabla 7 y figura 1, el 1 % de los estudiantes poseían apego preocupado; el 86 % de estudiantes, apego evitativo; y 13 % de estudiantes, un apego seguro. De esta manera, se identificó que la mayoría de estudiantes poseía un apego evitativo, por lo cual podemos afirmar que ha sido confirmada la hipótesis específica 1, la cual indicaba que el apego evitativo sería el estilo de apego predominante en los estudiantes. 62 En las Tabla 8, se exponen los resultados relacionados con nuestro segundo objetivo específico: Tabla 8 Niveles de adicción al sexo en los estudiantes Dimensiones Niveles N Bajo Medio Alto Conducta sexual violenta 364 86 % 49 12 % 11 2 % 424 100 % Encuentros sexuales riesgosos 359 85 % 61 14 % 4 1 % 424 100 % Estimulación pornográfica 350 83 % 62 15 % 11 2 % 424 100 % Fantasías sexuales 314 74 % 97 23 % 13 3 % 424 100 % Fetichismo 348 82 % 63 15 % 13 3 % 424 100 % Multiplicidad de parejas 363 86 % 49 11 % 12 3 % 424 100 % Sexo exhibicionista 362 86 % 54 12 % 8 2 % 424 100 % Interpretación En la tabla 8, se presentan los niveles en las diferentes dimensiones de adicción al sexo evaluadas, siendo que en los niveles altos se ubicaban el 2 % en conducta sexual violenta; 1 % en encuentros sexuales riesgosos; 2 % en estimulación pornográfica; 3 % en fantasías sexuales; 3 % en fetichismo; 3 % en multiplicidad de parejas y 2 % en sexo exhibicionista. Dado que se encontró la misma incidencia de participantes con niveles altos (3 %), se consideró como predominante a las siguientes dimensiones: multiplicidad de parejas, fantasías 63 sexuales y fetichismo. Por tanto, se comprobó parcialmente nuestra segunda hipótesis específica, la cual señalaba que multiplicidad de parejas, sería la dimensión de adicción al sexo predominante en los estudiantes. En relación con nuestro tercer objetivo específico, se encontró lo siguiente: Tabla 9 Relación entre estilos de apego y multiplicidad de parejas en los estudiantes Dimensión de adicción al sexo Estilos de apego Niveles Preocupado Evitativo Seguro Total Multiplicidad de parejas Bajo 1 319 43 363 Medio 3 36 10 49 Alto 0 9 3 12 Total 4 364 56 424 Correlaciones chi cuadrado Valor df Sig Apego evitativo y multiplicidad de parejas 21 4 .00 Interpretación En la tabla 9, podemos evidenciar que el apego evitativo es el estilo de apego predominante, siendo que 364 estudiantes lo poseían este tipo de apego. Asimismo, es el tipo de apego con mayor concordancia de estudiantes con niveles altos en la dimensión multiplicidad de parejas de la variable adicción al sexo. Asimismo, se obtuvo un p=.00 en la prueba chi cuadrado, al ser este valor menor a .05 podemos afirmar que sí existe relación entre apego evitativo y multiplicidad de parejas. Ello confirma parcialmente nuestra tercera hipótesis específica, la cual señalaba que existía relación entre el estilo de apego predominante y la dimensión predominante de adicción al sexo. 64 Tabla 10 Tabla de contingencia entre estilos de apego y fantasías sexuales en los estudiantes Dimensión adicción al sexo Estilos de apego Niveles Preocupado Evitativo Seguro Total Fantasías sexuales Bajo 1 275 38 314 Medio 3 79 15 97 Alto 0 9 3 12 Total 4 364 56 424 Correlaciones según chi cuadrado Valor df Sig Apego evitativo y fantasías sexuales 8.24 4 .08 Interpretación En la tabla 10, apreciamos que se obtuvo un valor p=.08 al relacionar el apego evitativo con fantasías sexuales. Por tanto, no existe relación entre apego evitativo y fantasías sexuales. Es decir, que aquellos con apego evitativo no tienden a fantasear sexualmente en demasía o sus fantasías sexuales se encuentran dentro del rango de normalidad en intensidad y frecuencia, por lo que no existe correlación. 65 Tabla 11 Tabla de contingencia entre estilos de apego y fetichismo en los estudiantes Dimensión adicción al sexo Estilos de apego Niveles Preocupado Evitativo Seguro Total Fetichismo Bajo 2 304 42 348 Medio 2 49 12 63 Alto 0 11 2 13 Total 4 364 56 424 Correlaciones según chi cuadrado Valor df Sig Apego evitativo y fetichismo 6.5 4 .16 Interpretación Apreciamos que 11 estudiantes poseían apego evitativo y, a la vez, niveles altos de fetichismo. Adicionalmente, se obtuvo un p=.16 en la prueba chi cuadrado, valor que nos indica que no existe relación entre fetichismo y apego evitativo al ser este valor superior a .05. Dichos resultados junto con aquellos presentados en la tabla 10, refutan parcialmente nuestra tercera hipótesis específica, la cual señalaba que existía relación entre el estilo de apego predominante y la dimensión predominante de adicción al sexo. De esta manera solo se encontró relación entre apego evitativo y la dimensión multiplicidad de parejas. 5.2. Discusión Se determinó que el apego evitativo es el tipo de apego predominante en los estudiantes de la carrera profesional de Psicología de una universidad privada de Arequipa. Bowlby (1999) señalaba que este tipo de apego se desarrolla cuando el cuidador se muestra insensible ante los llamados del infante e impide el contacto físico (Bowlby, 1980), poseen un autoconcepto 66 negativo y un concepto negativo de los demás (Felton & Jowett, 2013), evitan las relaciones cercanas por temor al rechazo (Bartholomew y Horowitz, 1991, citado por Sturman, 2019). No esperan apoyo del entorno, ya que no lo recibieron de pequeños o esperan interacciones negativas con el entorno. De acuerdo con Gómez et al. (2011), quienes poseen este tipo de apego en el ámbito sexual tienden a tener relaciones sexuales casuales, siendo que, utilizan el sexo como un mecanismo de afrontamiento personal (Tracy et al., 2004, citados por Gómez et al., 2011). Por otro lado, en sus relaciones amorosas formales demuestran poco compromiso emocional, su intimidad erótica no es satisfactoria y tienden a demostrar actitudes controladoras y violentas (Davis et al., 2004, citado por Gómez et al., 2011). Aunado a ello, el apego evitativo se relacionaba directamente con la dependencia emocional (Barreto y Rodríguez, 2019; Rocha et al.,2019). Dado que el presente estudio se abocó a determinar si existía o no relación entre las variables y ha aportado evidencia científica que señala que, si existe relación, futuros investigadores podrían replicar el estudio, pero esta vez realizando comparaciones según grupo etario. Puesto que los estilos de apego son un fenómeno psíquico que no es fijo en el tiempo, sino que, sus características y manifestaciones pueden variar conforme por cada eta vital, evidencia al respecto presentaron Pérez et al. (2019). Asimismo, se recomienda a futuros investigadores el considerar dentro de su análisis el factor género, ya que hombres y mujeres son socializados de manera diferente y se espera que las manifestaciones del apego varíen de acuerdo a ello. En relación con las dimensiones evaluadas de la variable adicción al sexo, siendo que, el estudio se llevó a cabo con una población no clínica, se esperaba una baja incidencia de 67 niveles altos en las diferentes dimensiones. Asimismo, se encontró que multiplicidad de parejas, fetichismo y fantasías sexuales fueron las dimensiones predominantes en los estudiantes evaluados. En el presente estudio no se realizaron comparaciones según sexo, por tanto, se recomienda a futuros investigadores el considerar dentro de su análisis al factor género. La socialización temprana y la interiorización de estereotipos de género tradicionales, las personas adoptaran distintas actitudes frente a la sexualidad. En sociedades tradicionales se fomenta el tener múltiples parejas en los hombres como una forma de demostrar su virilidad mientras que dicho comportamiento sería objeto de estigmatización social (Goffman, 1963) en las mujeres. Investigaciones previas, como la realizada por Cáceres (2005) (citado por Montaño et al., 2015), señalan que existen diferencias en los tipos de hipersexualidad según sexo, siendo más comunes en hombres son los siguientes: contratar prostitutas, exhibicionismo, llamadas obscenas y buscar relaciones sexuales frecuentemente (con la misma o con diferentes parejas); en las mujeres los tipos de hipersexualidades más comunes fueron: exhibicionismo desde la propia casa, exhibicionismo mediante la vestimenta, ligues de una noche y tener muchas parejas al mismo tiempo. Si bien no se ha encontrado una alta incidencia de estudiantes con niveles altos de hipersexualidad, este cuadro psicopatológico que conviene conocer su génesis. No existe un factor considerado como principal predictor ya que se trata de un fenómeno multicausal y con múltiples manifestaciones, sin embargo, se ha logrado identificar algunos factores predictores: abuso sexual infantil, historial familiar de adicciones, historial familiar de trastornos de personalidad (Schneider, 1991), término dramático de una relación de pareja en la adultez, trastornos de personalidad, discapacidad mental, TOC (Echeburúa, 2012) y cada vez es mayor la evidencia que señala que este trastorno tiene lugar cuando se experimentan problemas de 68 índole emocional. Por su parte, García et al. (2020) encontraron que, en hombres y mujeres, la ansiedad se relacionaba con la hipersexualidad. En la misma línea, es cada vez mayor la evidencia científica que señala a las carencias emocionales o las psicopatologías relacionadas con el estado de ánimo (depresión, ansiedad, etc.) se relacionan con la hipersexualidad, siendo que, los comportamientos sexuales serían entonces una manifestación de una compensación subjetiva para sobrellevar síntomas egodistónicos. Por tanto, de manera similar a las adicciones convencionales (alcoholismo, tabaquismo, etc.), en los adictos al sexo la práctica sexual tendría el fin de disminuir síntomas egodistónicos (abstinencia). Futuros estudios podrían abordar dicho fenómeno considerando además el uso de internet para obtener excitación sexual y emocional (Serrano y Cuesta, 2017) en adicto